Y para los cinéfilos...
Roland Emmerich regresa con otro de sus filmes catastrofistas dirigiendo un reparto artístico que encabeza el reconocido intérprete John Cusack. El filme nos transporta al año 2012, cuando según el calendario maya, la Tierra será destruida. Los suicidios serán masivos y sólo unos pocos elegidos se podrán refugiar en unas naves construídas en la cima del Himalaya, donde conseguirán resistir a la gran hecatombe mundial. De esa manera, estos afortunados serán los encargados de seguir perpetuando la especie. El director alemán vuelve a sorprender con otra cinta cargada de suspense, acción y efectos especiales, como ya hiciera anteriormente con "Independence day" o "El día de mañana". Una propuesta para el público que busca pasárselo en grande en el cine el fin de semana con palomitas en mano. Con mayor espectacularidad en sus efectos especiales que en los filmes anteriores, pero con un guión igual de pobre. Entretenida sin más.