Y para los cinéfilos...
"Ahlaam" fue rodada en Bagdad con actores no profesionales inmediatamente después de la guerra de Irak. Después del derrocamiento de Saddam Hussein en 2003, el director iraquí Al-Daradji volvió a su patria tras haber tenido que huir del país y vivir en Holanda. Durante su estancia en el país europeo un primo suyo políticamente activo fue asesinado en 1995. Cuando llegó a Irak encontró un caos desolador y se vio especialmente trastornado por la visión de numerosos pacientes de un psiquiátrico deambulando por las calles, dado que los hospitales habían sido destruidos por las bombas. Su experiencia ayudando al personal del psiquiátrico a recoger a algunos de estos pacientes fue lo que le inspiró la historia de Ahlaam. El equipo del rodaje trabajó bajo unas condiciones políticas y militares muy inestables durante los 55 días de rodaje en Bagdad. No sólo se encontraron con todo tipo de limitaciones técnicas, sino que también estuvieron expuestos a los disparos de ambos bandos y experimentaron secuestros, torturas y encarcelamientos por parte de los insurgentes y de las tropas americanas