Y para los cinéfilos...
Sam Raimi saltó a la fama tras dirigir la trilogía "Posesión infernal", convirtiéndose en un auténtico referente en el género de terror. A través de estas tres películas, plagadas de imágenes chocantes y aterradoras, desarrolló su peculiar humor negro, que inspiró a toda una generación de guionistas y directores a ir más allá de los límites del terror. Tras este éxito, Raimi optó por otro tipo de films y la última década la ha dedicado, en su mayoría, a la saga Spider Man. Ahora vuelve a la carga con "Arrástrame al infierno". Christine Brown es una ambiciosa apoderada de un banco de Los Ángeles. Todo le va muy bien hasta que la misteriosa Sra. Ganush va a verla al banco para pedirle que retrase las mensualidades de su hipoteca. La joven decide negarle esa petición y la anciana, para vengarse, le manda la maldición de la Lamia, convirtiendo su vida en un infierno. Con este film Raimi demuestra una menor creatividad y originalidad, y hay partes que parecen exageradas. Pero, aún así, es una película aterradora, sangrienta y terrorífica. El apartado técnico es de lo mejor de este proyecto, pero no ocurre lo mismo con el reparto en el que sólo se salva la protagonista.