Y para los cinéfilos...
Qué pena que teniendo juntos a Robert de Niro y a Al Pacino no se haya hecho algo más grande. La última vez que coincidieron fue en "Heat", en 1995, el thriller de Michael Mann, aunque sólo rodaron una escena juntos. En esta ocasión, da la sensación de que el realizador no ha sabido dominar a estos dos egos, es decir, que no nos ofrecen nada nuevo en sus interpretaciones (parece que siguen estancados en los 70, con esas subidas de cejas, mirada intensa y voz profunda). Llega un momento en la vida de un actor que necesitan mano dura, y Jon Avnet no la ha tenido. La expectación era máxima por ver de nuevo a De Niro y a Al Pacino codo con codo, y menuda decepción. El guión parece firmado hace décadas y más acorde con un telefilme que con una película para la gran pantalla. El espectador se sentirá, además, terriblemente perdido, con tanto flashback porque no diferencia entre lo que está pasando ahora y el pasado. Ya se veía venir, la última cinta de Avnet fue la insulsa "88 minutos" protagonizada también por Al Pacino, y De Niro tampoco levantaba cabeza. "Asesinato justo" no destaca en ningún aspecto, y los personajes son tan típicos (poli bueno, poli malo), lo que es una verdadera lástima. No hay tensión y, tristemente, los protagonistas no brillan como lo hicieron en sus mejores años. Esto no significa que sea la peor película del año, pero cuando algo levanta tanta expectación, lo único que puede llegar es la desilusión final.