Y para los cinéfilos...
El director de "Delta", el húngaro Kórnel Mundruczó puede presumir de ser el realizar más joven en participar en la pasada edición del Festival de cine de Cannes. Sin embargo, el resultado de su tercer largometraje deja bastante que desear: diálogo minimalista que acaba aburriendo a cualquiera y la química entre los dos protagonistas es prácticamente nula. El guión ha sido escrito por el director junto a Yvette Biro, hasta dar como resultado un canto a la belleza de la naturaleza salvaje (posiblemente lo único bueno de la película) ofreciéndonos planes del Delta del Danubio en Rumanía, e inspirándose libremente a las tragedias Hamlet, de Shakespeare, y Electra, de Eurípides. De regreso a su pueblo natal después de una larga ausencia, un hombre sin nombre, condenado al ostracismo por su madre y su padrastro, construye una casa en medio de ninguna parte, ayudado por su hermanastra a quien acaba de conocer. Los hermanos se observan, se descubren y terminan queriéndose. Pero en el mundo de Mundruczó, la felicidad no es bien vista y acabará llegando el drama. Un drama que también llegó a la vida real al morir, en medio del rodaje, el actor principal Lajos Bertok, lo que obligó a la producción a empezar de cero.