Y para los cinéfilos...
En "Dueños de la calle", Keanu Reeves da vida al protagonista Tom Ludlow, un veterano agente del Cuerpo de Policía de los Ángeles a quien le resulta difícil navegar por la vida después de la muerte de su esposa. Cuando aparecen pruebas que lo comprometen en el asesinato alevoso de un compañero, se ve obligado a ir contracorriente de la cultura policial de la que ha formado parte durante toda su carrera, lo que acaba llevándole a poner en duda la lealtad de todos cuantos le rodean. David Ayer, hijo de la ciudad de Los Ángeles, blande su cámara dirigiéndola sobre calles que no aparecen en las tarjetas postales cinematográficas sino sobre una ciudad de contradicciones y de consecuencias frecuentemente trágicas. El guión está basado en un relato original de James Ellroy y ha sido escrito por el mismo James Ellroy, junto a Kurt Wimmer y Jamie Moss. Tal y como se aprecia en en películas como "Training Day", "Harsh Time" o "S.W.A.T. Los hombres de Harreslon", Ayer se inclina hacia el material que trate las complejidades del trabajo policial, el poder y la corrupción, y "Dueños de la calle" era una gran oportunidad de ahondar en esa investigación. "Me fascina la corrupción policial y lo que puede sucederle psicológicamente a alguien a quien se ha confiado el ejercicio de la fuerza letal en nuestro nombre", explica Ayer. "Dar a alguien la posibilidad de arrancarle a alguien la vida supone entregarle un poder increíble y quiero examinar el cambio que sufren psicológicamente los que perpetran violencia, aunque sea en nuestro nombre".