Y para los cinéfilos...
Después de dedicar su carrera a algunos de los guiones más rentables de Hollywood, Tony Gilroy regresa a la dirección con una comedia romántica con toques de espionaje en "Duplicity". Aunque fue el responsable de las historias de "Prueba de vida" o "Eclipse total", fue su investigación para los guiones de la saga Bourne (sí, es el guionista de las tres) lo que atrajo su atención para desarrollar esta historia de amor entre un agente del MI6 y una espía de la CIA que se enamoran y se pasan al espionaje industrial. Tras formar una pareja despareja en "Closer", Julia Roberts y Clive Owen vuelven a unirse en la pantalla en esta producción romántica pero con demasiados clichés del género. La historia es muy simple: dos agentes enamorados, que por sus trabajos no pueden confiar ni en su propia sombra, que planean el plan perfecto para engañar y quedarse con algún motín corporativo. Interesante ¿verdad? Pues no, después de 125 minutos de paisajes europeos, planes que no acaban y romance desconfiado, lo único que queda es una película repetitiva y desilusionante después del gran debut tras las cámaras de Tony Gilroy en "Michael Clayton". En el filme podemos intuir que la intención del director era la de utilizar el espionaje corporativo como una base inteligente, pero la comedia romántica ha arrasado con la posible inteligencia del guión y ha arruinado una película que podría haber sido interesante.