Y para los cinéfilos...
"Flame y Citron" recrea la resistencia danesa ante el invasor nazi. "La historia oficial del papel de Dinamarca siempre ha sido la de los buenos daneses y los malos alemanes, pero yo siempre la he puesto en entredicho, y más después que mi padre, que fue coronel del ejército, me asegurase que los daneses se habían comportado como traidores", dijo el director Ole Crhistien Madsen en el Festival de Cine de Valladolid, donde fue presentada la cinta. Es la película más cara de Dinamarca. La película describe la historia real de Bent (alias Flame), un joven de 23 años que ha vivido siempre atraído por las armas y que se erige como brazo ejecutor del movimiento de resistencia Holger Danske (el director lo calificó como "un asesino despiadado que llegó a matar entre 17 y 32 personas, un tanto neurótico"), y de Jorgen, Citron, un hombre de 33 años que se adhiere a la resistencia casi por azar y que termina convirtiéndose en una pieza clave del grupo. Las traiciones, la corrupción y las dudas morales asaltan a los dos protagonistas, que se ven envueltos en una trama de espionaje rodada siguiendo las claves del cine negro. Esta película se ha inspirado en hechos reales y testimonios de testigos que trataron de cerca a los protagonistas.