Y para los cinéfilos...
Mike Leigh, responsable de películas com2 "Secretos y mentiras" vuelve a la carga con "Happy: un cuento sobre la felicidad", cinta que se paseó con éxito por los Festivales de Berlín o el de San Sebastián. Nos encontramos otra vez con un problema en la traducción del título: en versión original se llama "Happy go lucky", que quiere decir algo así como `viva la virgen´ y que, al parecer, no quedaba muy bien en castellano. Sally Hawkins da vida a Poppy, una profesora de primaria de treinta años sin ninguna responsabilidad. Comparte piso con su amiga Zoe (Caroline Martin) y pasa su tiempo libre intentando ligar en los bares con sus amigas y su hermana mediana Alice (Sinead Matthews). La hermana pequeña, sin embargo, está casada, tiene una casa en propiedad y está a punto de dar a luz. Poppy está feliz con su forma de vida hasta que se encuentra con Scott (Eddie Marsan), su nuevo profesor de autoescuela que se niega a continuar sus bromas y se muestra arisco ante cualquier comentario de su alumna. El mal humor de Scott deja entrever una vida triste y amargada. Leigh ofrece al espectador dos tipos de vida muy dispares que consiguen hacerte reflexionar. ¿Cuál es la mejor? No crean que la película les va a resolver este dilema porque saldrán del cine igual que entraron, o peor, porque ahora tendrán que averiguar si su forma de vida es la correcta. Difícil el papel de Hawkins, cuya obligación es caer bien al espectador desde el principio, a pesar de que su personaje se encuentra, muchas veces, en el extremo. Pero la actriz lo resuelve con solvencia, y así lo demuestra el premio a la mejor actriz en la Berlinale. No se trata de una comedia, aunque sí hay buenas dosis de humor.