Y para los cinéfilos...
"Honeydripper" es, sobre todo, una mirada al los Estados unidos de 1950, donde la segregación de la población negra sigue siendo la norma. Y lo curioso es que su director y guionista, John Sayles, es un hombre blanco, por lo que muchos se han preguntado si ha sido capaz de transmitir ese sentimiento de un colectivo que ha sufrido la absoluta marginación durante muchos años. Ante todo, esta cinta es un homenaje al soul y su banda sonora destaca por encima de todo. La película es lenta pero sin llegar a ser aburrida. Sayles también recibió el premio al mejor guión en el Festival de San Sebastián de 2007. Los diálogos se escapan de los clichés nacidos de los estereotipos raciales, y es que el guionista siempre ha sabido retratar a los personajes reales en situaciones reales.