Y para los cinéfilos...
"Malditos Bastardos" supone la unión de dos de las personalidades más importantes del mundo del celuloide: el director Quentin Tarantino y el actor más codiciado del momento, Brad Pitt. Después de llevar meses hablando de la película, por fin llega a nuestros cines, eso sí, con críticas muy divididas. Lo que sí ha quedado claro es que Tarantino ha conseguido el prestigio necesario para hacer lo que le da la gana, pues aquí cuenta desde una visión muy peculiar el ya conocido papel de los nazis en la segunda guerra mundial. Un caricaturesco Brad Pitt da vida a Aldo Raine, un teniente cuya misión es reclutar a un grupo de hombres conocidos como "Los bastardos" con el fin de acabar con los líderes del Tercer Reich. El marido de Angelina Jolie sigue mejorando en cada uno de sus proyectos y ya puede quitarse el "sambenito" de ser considerado únicamente una cara bonita. Aunque es una película bélica, Tarantino prefiere catalogarla como un spaguetti western, ese denigrado género de los 70 que dio fama a personajes como Clint Eastwood. El filme está repleto de guiños a otras películas, incluso podremos ver la una recreación de una de las escenas más famosas de "El Álamo". Divertida y violenta, como todas las obras de Tarantino.