Y para los cinéfilos...
Este drama social pone de relieve sin demasiados aspavientos la lucha de una familia por encontrar soluciones ante una enfermedad, la de Pompe, que tiene difícil cura. La historia puede conmover al espectador, pero sus escenas de humor tratan de combatir la lágrima fácil. En la misma, John Crowley es un ejecutivo que después de muchos años de esfuerzo se encuentra a punto de alcanzar la cúspide de su carrera. Pero su alegría se verá sacudida cuando los médicos le comuniquen que a sus dos hijos, Megan y Patrick, apenas les que un año de vida. Su única esperanza será acudir al Doctor Robert Stonehill, un investigador de carácter rebelde que destaca pos sus novedosas teorías científicas para curar esta patología y con el que fundará una compañía biotécnica. Una película que más bien podría tratarse de una telemovie de fin de semana. Siempre es agradable volver a ver a Ford en la gran pantalla, pero lamentablemente la historia no da la talla.