Y para los cinéfilos...
Cuando uno lea el título "Nunca es tarde para enamorarse" posiblemente se le quitarán las ganas de ver la película, pues pensará que se trata de la típica película romántica. Y lo es, pero teniendo en cuenta los actores protagonistas, lo mínimo que merece es nuestra atención: los veteranos Dustin Hoffman y Emma Thompson. Joel Hopkins dirige esta mezcla de drama, comedia y amor. La interpretación de estos dos monstruos es, como es de esperar, brillante. Hoffman lo borda en su papel de un músico de jazz frustrado que acude a Londres a la boda de su hija. Ahí se tendrá que enfrenta a su ex mujer, a su nuevo marido y a sus errores del pasado. Allí conocerá al personaje de Thompson, una mujer madura, solitaria, absorbida por su madre y frustrada. Juntos comenzarán una bonita relación basada, principalmente, en escucharse el uno al otro. Su química entre los dos es más que evidente y lo mejor del film. Lo peor, algunas tramas secundarias muy forzadas y el intento de comedia que no llega.