Y para los cinéfilos...
Hollywood ha dejado claro que el negocio de las secuelas y precuelas no ha hecho más que comenzar, pero aunque hasta el momento no habían destacado por su calidad, J.J.Abrams demuestra su valor al tomar las riendas de una de las sagas más legendarias: Star Trek. Sin ser un trekkie, ni fan de la serie original, el director de "Misión Imposible III" y creador de "Perdidos", nos trae una de las mejores precuelas realizadas hasta el momento. Todos, absolutamente todos los personajes, están a bordo de la nave Enterprise, aunque en su versión más juvenil: el Capitán James T. Kirk (Chris Pine) y Spock (Zachary Quinto), la oficial de comunicaciones Uhura (Zoe Saldana) y el piloto Sulu (John Cho), Bones (Karl Urban), Chekhov (Anton Yelchin) y Scotty (Simon Pegg). En esta ocasión, y después de casi una decena de películas, legendarias series de TV y cómics, la saga se reinventa contando los inicios de sus personajes y cómo llegaron a formar parte del a Flota Estelar. La famosa creación de Gene Roddenberry llega con una visión fresca y con efectos especiales de infarto en la recreación del espacio y las naves. La historia se basa en la primera aventura del grupo sobre el Enterprise, que deben enfrentarse a un villano romulano (Eric Bana) que viaja en el tiempo y busca acabar con Spock (porque aparentemente está muy enojado con su versión adulta). Conceptualmente, Abrams y los guionistas, Robert Orci y Alex Kurtzman, han elegido un giro brillante, ya que con estos saltos temporales entre futuro y pasado, se han permitido añadir y quitar cuanto han querido de la historia. Para los fans, lo mejor de la película será descubrir la construcción original de estos personajes que han visto crecer durante décadas en televisión. Hay algunas carencias, como la actuación de Chris Pine como el Capitán Kirk que no llega a convencer y exagera sin necesidad su joven rebeldía, pero Zachary Quinto es perfecto legando el trabajo de Leonard Nimoy como Spock. En resumen, Abrams refresca una saga convertida en leyenda demostrando que convierte en oro todo lo que toca. No hace falta ser seguidor o experto en Star Trek, es una película para enamorar a todo el público el general.