Y para los cinéfilos...
El director especializado en blockbusters veraniegos, Michael Bay, vuelve a sumergirnos al mundo de los Transformers en la secuela de la taquillera película de 2007. La primera cinta, que recaudó más de 300 millones de euros sólo en Estados Unidos, no solo fue un éxito de taquilla sino que también fue el punto de partida para la carrera de Shia LaBeouf y por supuesto, Megan Fox. Cuando se trata de adaptaciones cinematográficas, siempre debemos mantener nuestras expectativas moderadas. Con "Transformers", los fans de la serie animada y sus juguetes, quedaron satisfechos, pero el nivel técnico fue muy criticado en cuanto a su línea argumental y la falta de detalle en los robots. Ahora, Bay ha aprendido la lección. En esta segunda entrega, la historia continua poco después del final de la anterior. La vida de sus protagonistas ha vuelto a la normalidad. Megatron y los Decepticons fueron derrotados y eliminados. Aunque Optimus Prime y sus Autobots continúan velando por la seguridad del planeta. Mientras tanto, Sam Witwicky (LaBeouf) parte hacia la Universidad, sin esperar las sorpresas que le esperan. El argumento de esta secuela es más fiel al espíritu original de Transformers, y en consecuencia, su desarrollo. Los robots y efectos especiales han sido tratados con más detalle y ahora, por fin, podemos distinguir entre el pie y la mano de Optimus Prime. Las estadísticas apuntaban desde hace meses que "Transformers: La venganza de los caídos" sería el taquillazo del año, y de momento, no cabe duda. Un consejo: verla en versión original por las voces de los robots.