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10 actores que no tienen un Óscar... ¡y se lo merecen!

La Academia de Hollywood, como la vida, puede llegar a ser injusta. Tanto como para nominar seis veces a una actriz como Glenn Close y ocho a un actor como Peter O'Toole y mandarles a casa en todas las ocasiones sin su Óscar. Ellos dos son el ejemplo más palmario de este agravio, pero no son los únicos. En hoyCinema hemos recopilado los 10 casos más sangrantes de actores que no tienen un Óscar y se lo merecen.

  • Jorge Fabián / hoyCinema
10 actores que no tienen un Óscar... ¡y se lo merecen!
Cinco actores de talento que aún no han recibido un Óscar: Ed Harris, Glenn Close, Peter O'Toole, Michelle Pfeiffer y Brad Pitt.

Ed Harris

Cuatro nominaciones, cero premios. Tres veces como mejor actor de reparto por Las horas, Apolo 13 y El show de Truman, y una vez como mejor actor principal por Pollock. Pese a tener una de las carreras más sólidas y constantes de la meca del cine, Ed Harris no ha logrado dar ese salto de calidad que distingue a los buenos actores de los que tienen una estatuilla en casa. Eso sin menoscabo de que su carrera, con más de 80 títulos desde que debutó en 1976 en la serie de televisión Gibbsville, la firmaría cualquier actor con muchas más campanillas.

Ed Harris

Glenn Close

El récord negativo de Glenn Close en la ceremonia de los Óscar es difícilmente superable. En solo siete años, entre 1983 y 1989, fue nominada a la estatuilla cinco veces: en 1983, 1984 y 1985, como mejor actriz de reparto por El mundo según Garp, Reencuentro y El mejor; y en 1988 y 1989 como mejor actriz principal por Atracción fatal y Las amistades peligrosas. Y no se llevó ninguna pese a partir siempre entre las favoritas. Y en la ceremonia del año pasado le ocurrió otro tanto: fue nominada como mejor actriz principal por Albert Nobbs, pero cayó frente a Meryl Streep, que ganó su tercer Óscar por La dama de hierro. Seis intentos, cero estatuillas. Un bagaje demesiado escaso para su indudable talento.

Glenn Close

Clint Eastwood

Desde los años sesenta, el californiano es una de las personalidades más destacadas en Hollywood; un respeto que no ha traducido nunca en un Óscar al mejor actor. Sí lo ganó en 1992 como director por Sin perdón y en 2005 por Million Dollar Baby y se quedó a las puertas, con sendas nominaciones que no se tradujeron en premio como mejor realizador, en 2004 y 2007, con Mystic River y Cartas desde Iwo Jima. También tiene el Irving G. Thalberg Memorial Award, con el que la Academia reconoció en 1995 toda su carrera. Pero el Óscar como mejor actor ni olerlo, pese a que ha estado nominado en dos ocasiones por Sin perdón y Million Dollar Baby. Su última oportunidad será en la ceremonia de 2013 si, como Warner ansía,  Eastwood consigue la nominación por Golpe de efecto, su última película como actor.

Clint Eastwood

Harvey Keitel

Para definir la carrera de este actor neoyorquino nacido en el barrio de Brooklyn hace 73 años, la palabra «sólida» se queda corta. Su presencia, como actor de reparto ha sido incesante y en decenas de películas de las últimas cuatro décadas su nombre ha aparecido bajo los de los actores principales logrando soportar películas y actores que, la mayoría de las veces, estaban por debajo de su talento. Aunque también ha tenido momentos de estrella, como su papel protagonista en la oscarizada El piano, su participación en Malas calles de Martin Scorsese o en la obra cumbre de Abel Ferrara, Teniente corrupto. Todo eso solo se ha traducido en una nominación al Óscar y a los Globos de Oro, en ambas ocasiones por Bugsy, en 1992, y las dos veces se quedó a las puertas del triunfo.

Harvey Keitel

Julianne Moore

Otra de esas actrices cuyo talento está fuera de toda duda pero que parecen reñidas con los premios es Julianne Moore. En su curriculum hay cuatro nominaciones a los Óscar: en 1998 como mejor actriz de reparto por Boogie Nights, en 2000 como mejor actriz principal por El fin del romance y en 2002 como mejor actriz de reparto por Las horas y como mejor actriz principal por Lejos del cielo; dos nominaciones en dos categorías en el mismo año, algo que muy pocos intérpretes han logrado. Pero siempre se fue de vacío. Y lo mismo le ha pasado en los Globos de Oro, premios para los que ha estado nominada en cinco ocasiones pero que no ha ganado nunca. Ese mal sabor de boca se lo ha quitado este año, a medias, con el premio Emmy que ha conseguido hace apenas un mes por su papel en la tvmovie Game Change, en la que interpreta a la candidata republicana a la vicepresidenta de EE.UU. Sarah Palin.

Julianne Moore

Robert Redford

Los miembros de la Academia de Hollywood saben cuándo tienen una deuda con un actor que ha sido fundamental para entender el cine de las últimas décadas y que nunca ha sido honrado con una estatuilla. Para estos olvidos (voluntarios o no), tienen una categoría que es el Óscar honorífico que premia toda una carrera. Robert Redford lo recibió en 2002  precisamente por su contribución como actor, director, productor y creador del Festival de Sundance, el certamen de cine independiente más importante del mundo. También lo tiene como director, desde 1981, por Gente corriente (y otra nominación en 1994 por El dilema). Pero como actor solo ha estado nominado en una ocasión, en 1974 como mejor actor principal por El golpe. Lo perdió a manos de Jack Lemmon por Salvad al tigre, pero los otros tres actores que no se lo llevaron también eran para echarlos de comer aparte: Jack Nicholson, Marlon Brando y Al Pacino.

Robert Redford

Peter O'Toole

Estar nominado en ocho ocasiones a los Óscar y no ganar ninguno, no es mala suerte; es una injusticia manifiesta. Sobre todo si esas ocho nominaciones se distribuyen entre 1963 y 2007, lo que da medio siglo largo de buenas películas. Ese es el caso del actor irlandés Peter O'Toole. La primera la recibió en 1963 por el papel que ha marcado su carrera para siempre, el protagonista de Lawrence de Arabia. Después vinieron otras siete, en 1965 (Becket), 1969 (El león en invierno), 1970 (Adiós Mr. Chips), 1973 (La clase dirigente), 1981 (Profesión: el especialista), 1983 (Mi año favorito) y 2007 (Venus). Por suerte, en 2003 la Academia le honró con un Óscar honorario que reconocía, textualmente, «su remarcable talento, que ha proporcionado a la historia del cine algunos de sus más memorables personajes», precisamente esos mismos personajes que nunca fueron valorados con un Óscar al mejor actor.

Peter O'Toole

Leonardo DiCaprio

Si le preguntásemos a cualquiera por el papel más significativo dentro de la carrera de Leonardo DiCaprio ese sería el de Jack Dawson en Titanic. Pero si la pregunta fuera cuáles han sido los mejores papeles que ha interpretado, la mayoría citaríamos sus trabajos en Infiltrados, Shutter Island u Origen. Pues bien, por ninguno de esos papeles ha recibido ninguna nominación al Óscar y, sin embargo, el actor californiano atesora tres nominaciones. La primera la logró como actor de reparto en 1994 por ¿A quién ama Gilbert Grape?, la segunda en 2005 como actor principal por El aviador y la tercera en 2007 como protagonista de Diamante de sangre. Ninguna fructificó en una estatuilla que se le está escapando como un pez entre los dedos. Quizá su turno sea en 2013 gracias a Quentin Tarantino, que le ha reservado un papel en Django desencadenado que le puede devolver otra vez el estatus como uno de los actores dramáticos más versátiles de Hollywood.

Leo dicaprio

Michelle Pfeiffer

Entre finales de los ochenta y principios de los noventa, Michelle Pfeiffer fue una asidua de la ceremonia de los Óscar. En 1989 logró su primera nominación como actriz de reparto porLas amistades peligrosas; en 1990, su primera candidaturas como actriz principal por Los fabulosos Baker Boys, y en 1993 la segunda por Por encima de todo. En ninguna de las tres ocasiones se llevó a casa la estatuilla. Y en esa época, en la que hartó de trabajar, podía haber conseguido alguna más gracias a títulos como Conexión tequila, La casa Rusia, Casada con todos, Frankie y Johnny o La edad de la inocencia. Pero la estatuilla le fue esquiva. Ahora, con 54 espléndidos años, quizá aún esté a tiempo de conseguirlo.

Michelle Pfeiffer

Brad Pitt

Con una carrera mucho más larga que la de su mujer, Angelina Jolie, Brad Pitt no ha conseguido llevarse nunca un Óscar a casa, pese a que ha estado a punto de lograrlo en cuatro ocasiones. La primera en 1996 como actor de reparto en Doce monos; la siguiente en 2009, por El curioso caso de Benjamin Button; y las dos últimas en la gala de 2011, en la que Pitt competía en la categoría de mejor actor por Moneyball: rompiendo las reglas y en la categoría de mejor película, como productor de la cinta. En ninguna de las ocasiones llegó siquiera a rozar la estatuilla. Lo más cerca que la ha tenido ha sido cuando se mudó a vivir con Angelina Jolie, que ya tenía un Óscar logrado en 2000 como mejor actriz de reparto por Inocencia interrumpida.

Brad Pitt

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