Aida Folch: «Con otro director no me hubiera desnudado»
Aida Folch, la protagonista de El artista y la modelo, la última película de Fernando Trueba, se fue a vivir a París para aprender francés y rodar la película, porque reconoce que a Fernando se lo debe todo.
Hace 12 años, Fernando Trueba la eligió entre 3.000 niñas para El embrujo de Shanghai. Aida Folch (Reus, 1986) tenía 14 años y jamás había pisado un plató. Cuando el director le comentó hace seis que tenía El artista y la modelo en mente, la actriz, sin saber siquiera si iba a protagonizarla, se fue a vivir a París para aprender francés, experiencia que también le sirvió para su papel de Françoise en la serie Cuéntame.
¿Qué recuerda de aquel casting con Trueba?
Fue horrible y bonito a la vez. Mi sueño era ser actriz, pero no me imaginaba que iba a acabar en una superproducción al ver un anuncio en el periódico. Hice cinco pruebas y cada una con más miedo. Muy estresante para una chica de pueblo sin ningún artista en su familia. Cuando se estrenó no me lo creía.
¿Y cómo ha sido el reencuentro con él?
Muy diferente. Esta profesión ya no es un juego, sino mi vida. Ahora he disfrutado de la madurez, ya no es un trato de director a niña actriz, sino de director a actriz amiga. Además, he aprendido mucho sobre arte. Busqué todas las esculturas de Maillol por los jardines de las Tullerías, me interesé por Matisse, Picasso...
Como su personaje, usted también recibió entonces un cursillo acelerado de arte.
Acelerado no, que han sido seis años. Quería hacer una chica de pueblo, libre, y yo sentirme igual. Esta película trata de cosas verdaderas y quería que mi interpretación fuera así. Aprendí francés sin estar escrita ni una línea del guion, porque yo a Fernando se lo debo todo.
La naturaleza es muy importante en el filme.
La rodamos cerca de Olot, en Girona, y en Céret, en los Pirineos franceses. Fernando crea esa atmósfera para que todos caminemos en la misma dirección, es un artesano como el escultor protagonista.
¿No le dio pudor estar desnuda buena parte del metraje?
Al principio, pero este personaje no se puede concebir sin estar desnudo. Me parece muy bonito poner mi cuerpo a disposición de una creación artística. Confío en Fernando, sé que no iba a hacerme una putada, pero con otro director no me hubiera atrevido. Antes del rodaje posé para escultores reales como modelo de verdad, una profesión muy dura. Siete personas observándote como un cuerpo, como la naturaleza, sin pensar más allá.
La serie Cuéntame la ha convertido en un rostro popular.
La tele llega a muchísima más gente que el cine, esa inmediatez te concede la fama. Elegí esa serie porque es cultura, habla de nuestro país. Me gustan las nuevas tecnologías, soy de la generación 'fast food', pero he aprendido a disfrutar de los tiempos sin ansiedad.
Su filmografía está muy bien elegida: Los lunes al sol, 25 kilates, Salvador...
He tenido suerte con las películas que me han ofrecido, estoy orgullosa, en paz, aunque no hayan tenido éxito comercial. También se hace una carrera diciendo que no.