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John Williams: «La música de 'Tiburón' es simple, insistente y cautivadora»

Dos especialistas, frente a frente. A un lado de la mesa, el compositor John Williams; al otro, el periodista y crítico musical Jon Burlingame. hoyCinema los ha reunido, en exclusiva, para que hablen de la banda sonora de la película Tiburón, compuesta por el primero, una película que Universal, con motivo de su centenario, edita en Blu-Ray en un pack especial cuajado de extras.

  • Jon Burlingame / hoyCinema
John Williams: «La música de 'Tiburón' es simple, insistente y cautivadora»
John Williams.

Muy pocas veces seis contrabajos, ocho chelos, cuatro trombones y una tuba han arrancado tantas emociones al público. Especialmente si hablamos de cine. Pero la música que el compositor John Williams creó para el filme Tiburón sigue siendo, 37 años después, un hito en la historia del séptimo arte.

La banda sonora de John Williams para Tiburón está considerada una de las melodías más aterradoras que jamás se han escrito para el cine. Además, está, según una encuesta de American Film Institute en 2005, entre las diez bandas sonoras más memorables de la historia del cine. Y también ha sido elegida por los usuarios de hoyCinema en Twitter como una de las 10 bandas sonoras de su vida.

La música de de Tiburón fue tan responsable del terror que sufrió el público el verano de 1975 como las imágenes de Steven Spielberg. Su increíble intensidad y su potencia visceral ayudó a que la película se convirtiera en un fenómeno mundial; Spielberg la llegó a comparar a la inquietante música que Bernard Herrmann compuso en 1960 para Psicosis.

Tiburón solo era la segunda película de Steven Spielberg como director, como recuerda el compositor en los estudios de Universal. Ambos habían trabajado por primera vez en su debut con Loca evasión (1974).

John Williams recuerda: «Conocía la novela. No creo que en ese momento la hubiera leído, pero el libro de Peter Benchley era muy, muy popular. Recuerdo ver la película en una sala de proyección aquí en Universal. Estaba yo solo; Steven (Spielberg) estaba en Japón en ese momento. Salí del pase muy emocionado. He trabajado cerca de 25 años en Hollywood, pero nunca he tenido la oportunidad de hacer una película que fuese absolutamente brillante. Ya había hecho El violinista en el tejado (1971) y también había trabajado con directores como William Wyler y Robert Altman entre otros, pero Tiburón me dejó helado».

John Williams veía el thriller de Spielberg acerca de un tiburón blanco gigante que aterrorizaba a los bañistas de Nueva Inglaterra como una oportunidad de que la música hiciese una aportación superior. No sólo le permitió caracterizar al escualo depredador en la oscuridad como una poderosa amenaza, sino que también, como él mismo recuerda haberle dicho a Spielberg: «En realidad veo todo esto como algún tipo de persecución marina, algo que además tiene humor, así que la orquesta podría interpretar el tema como si fuese una aventura».

Lo primero que llegó (y la única pieza que Williams mostró a Spielberg antes de las sesiones de grabación) fue el tema del tiburón. Descubrió una auténtica firma que no sólo encajaba con la criatura, sino que demostraba ser lo suficientemente flexible como para funcionar de tantas formas como el propio tiburón: sonidos orquestales de las profundidades que también eran rítmicos (sonidos de cuerda y bajos graves).

Williams lo explica: «Era tan simple, insistente y cautivador, que parecía imparable, como el ataque del tiburón». La música podría sonar fuerte y alta cuando estaba atacando y suave y lenta cuando estaba acechando, pero siempre conservando un tono amenazador.

Sorprendentemente, costó un poco convencer al director: «Toqué al piano la línea de bajos simple E-F-E-F que todos conocemos y al principio Spielberg se rió, pero empecé a tocarla con motivos simples que podían distribuirse en la orquesta, todo basado en lo que personalmente considero que es más potente, hacerlo lo más simple posible. Como la mayoría de las ideas, las simples suelen ser las más convincentes». Según Williams, la respuesta de Spielberg fue simplemente: «Intentémoslo».

Williams se pasó dos meses escribiendo más de 50 minutos de música para la película. Grabaron a principios de marzo de 1975 con una orquesta de 73 piezas. «Fue muy divertido, como un patio de recreo gigantesco. Lo pasamos realmente bien y a Steven le encantó», recuerda el compositor.

Le gustó tanto que de hecho decidió implicarse en el proceso. Al principio de la película una banda de instituto está tocando una marcha de Sousa en un desfile, y Williams necesitaba grabar una interpretación terrible con su orquesta (que incluía a muchos de los mejores músicos de Hollywood). «Es muy difícil pedir a esos grandes músicos que toquen mal», dijo Williams. Pero Spielberg, que tocó el clarinete en una banda de instituto, decidió unirse a la orquesta en ese momento. «Añadió ese toque de calidad amateur a la pieza. Algunos compases aún sobreviven en la película».

Aunque el tema del tiburón ha pasado a la historia como la parte más famosa de Tiburón, toda la banda sonora de Williams es musicalmente diversa. Compuso un delicioso tema (increíblemente titulado Turistas en el menú en el álbum) para el desfile del 4 de Julio en la playa de Amity, así como un terrorífico paisaje sonoro para Quint (Robert Shaw) relatando su experiencia como superviviente del hundimiento del USS Indianapolis.

Una de las partes preferidas de Williams es la fuga de la jaula para observar tiburones, mientras Hooper (Richard Dreyfuss) ensambla los dispositivos que le permitirán ver de cerca al depredador submarino. Apoyándose en su formación clásica, Williams compuso una pieza al estilo de Bach que indicaba la complejidad del trabajo y la urgencia del momento.

También se escucha una gaita ligera (un baile tradicional de los soldados) cuando el barco Orca parte desde el puerto de Amity a mar abierto, y una fanfarria de instrumentos de metal cuando el barco persigue al tiburón en el mar. En palabras de Williams, «de repente todo se vuelve muy Korngoldiano», refiriéndose a Erich Wolfgang Korngold, famoso compositor austriaco que musicalizó innumerables películas de piratas en los años treinta y cuarenta: «Esperas ver a Errol Flynn al timón del barco. Nos reímos mucho».

Williams no estaba en América cuando se estrenó Tiburón en el 20 de junio de 1975 e inmediatamente cautivó al público. Él estaba en Londres trabajando en un musical. Le pide a uno de sus colaboradores que vaya a ver la película y le informe: «Ese tiburón reúne toda la ira de Estados Unidos», le dice.

Tiburón no sólo se convirtió en la película más taquillera de su tiempo; también lanzó a John Williams al estrellato de los modernos compositores cinematográficos. Ganó su segundo Óscar por esta banda sonora (uno de los cinco que tiene a día de hoy) así como un Globo de Oro, un Grammy y un BAFTA. Junto con La guerra de las galaxias (que Williams compondría dos años después para el amigo de Spielberg, George Lucas) el increíble éxito de la música de Tiburón supuso el resurgir del interés por las bandas sonoras sinfónicas y pavimentó el camino para futuras colaboraciones maestras con Spielberg como E.T. (1982) y La lista de Schindler (1993).

Más que nada, la música de Williams para Tiburón ayudó al director a alcanzar su objetivo: darle un susto de muerte al público. Como más tarde declararía Spielberg: «Pienso que la banda sonora es claramente responsable de la mitad del éxito de la película».

Esa película de éxito sale ahora, 37 años después de su estreno, en una edición especial para el mercado doméstico en Blu-Ray. El pack, que se pone a la venta el 15 de agosto, incluye material adicional, como un documental titulado El tiburón aún funciona: el impacto y el legado de Tiburón, escenas nunca publicadas y entrevistas con el reparto y el equipo técnico.

Cuando se estrenó, Tiburón supuso un éxito sin precedentes, ya que se convirtió en la película más taquillera de la historia en el momento de su estreno (1975) y sentó las bases del actual cine de suspense, convirtiéndose en un fenómeno tanto cultural como psicológico que provocó casos de reales de selacofobia, miedo irracional a los tiburones.

La película muestra la búsqueda desesperada de un tiburón blanco responsable de varias muertes en el pueblo costero de Amity (EE.UU.). Protagonizada por Roy Scheider, Robert Shaw, Richard Dreyfuss y Lorraine Gary, Tiburón se rodó en la isla de Martha's Vineyard (Massachusetts) y gracias al éxito se produjeron tres secuelas posteriores, aunque ninguna de ellas fue dirigida por Spielberg.

Y pese a que la producción y el rodaje de la película resultaron caóticos y más costosos y largos de lo que se tenía previsto, la película se convirtió en un éxito rotundo y obtuvo tres Óscars, Mejor Banda Sonora (John Williams), Mejor Sonido y Mejor Montaje, y fue candidata a Mejor Película.

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(*) Jon Burlingame escribe sobre música en Variety y es el autor de Sound and Vision: 60 Years of Motion Picture Soundtracks.

tiburon bluray

BSO de Tiburón.
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