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Las 10 películas más adrenalíticas de la historia

Este fin de semana aterriza en nuestro país la segunda entrega de Los mercenarios, donde Sylvester Stallone ha vuelto a juntar a todas las viejas glorias del cine de acción. Aprovechamos para marcarnos un top 10 con las películas más adrenalínicas del Séptimo Arte.

  • Jesús Casañas @KetchupCasanas
Las 10 películas más adrenalíticas de la historia
Jason Statham en una escena de 'Crank 2: Alto voltaje'.

Persecuciones, peleas, músculos, adrenalina, testosterona, velocidad, sudor, sangre y mucha, mucha pólvora suelen ser los ingredientes del cine de acción. Los personajes, desde policías, agentes secretos o veteranos de guerra hasta delincuentes, mafiosos, espías o terroristas. Que sean los buenos o los malos dependerá del director que los administre y de los ojos con los que se les mire.

¿Qué diez películas de acción te han mantenido agarrado a la butaca hasta el final? Aquí os proponemos las nuestras:

Jungla de cristal (1988)

Quizá la película que mejor define la carrera de Bruce Willis. El protagonista, el agente de policía John McClane, deberá cargarse él solito a los terroristas que han secuestrado el edificio donde trabaja su mujer. Descalzo y con todo el suelo lleno de cristales rotos. Die Hard, uno de esos títulos que en España tuvo una 'traducción' de lo más inquietante, se convirtió en saga con las consecuentes secuelas: dos que llegaron poco después -La jungla 2 (Alerta roja) (1990) y Jungla de cristal: La venganza (1995)- y otras dos que han venido con la crisis de ideas que sufre Hollywood en los últimos años -La jungla 4.0 (2007) y A good day to die hard (anunciada para 2013, pendiente de traducción).

Pulp fiction (1994)

La obra maestro de Quentin Tarantino, con la que dejó un listón tan alto que para muchos nunca consiguió volver a superarlo. La originalidad de las sub tramas (conectadas entre sí de la manera más rocambolesca), la narración (desordenada cronológicamente), los diálogos (¿de qué hablan dos matones de camino a su trabajo?) y los personajes (el Señor Lobo, Vincent Vega o Jules Winnfield ya ocupan su podio en el Olimpo del cine) la convirtieron enseguida en película de culto. Altas dosis de violencia, más de 10 tacos por minuto y una inmejorable banda sonora (con temazos como 'You never can tell' de Chuck Berry, 'Misirlou' de Dick Dale & His Del-Tones o 'Girl, you'll be a woman soon' de Urge Overkill) hacen de ella una cinta simplemente redonda.

Speed (1994)

El nombre ya lo decía: velocidad. En los 90 Keanu Reeves y Sandra Bullock conseguían mantener al respetable con el corazón en un puño durante los 116 minutos del metraje con este filme en el que un autobús del servicio público cargadito de pasajeros no podía disminuir de las 50 millas por hora. Si lo hacía, saltaba por los aires con la bomba que había puesto el terrorista de Dennis Hopper. Se llevó 2 Óscars técnicos (Mejor sonido y Mejor edición de sonido) y gozó de una secuela bastante más floja que conseguiría el Razzie de aquel año a la Peor secuela.

Misión: Imposible (1996)

Brian de Palma se encargaba del remake en formato cinematográfico de esta mítica serie sesentera, con Tom Cruise en la piel del protagonista, el super espía Ethan Hunt. Su éxito se ha mantenido hasta nuestros días gracias a tres secuelas cuya última entrega, Misión: Imposible - Protocolo fantasma, llegó en 2011. Escenas que quitan el hipo y Cruise prescindiendo de extras.

Lock & Stock (1998)

Guy Ritchie debutaba en el largo con esta trepidante historia de perdedores de los bajos fondos británicos. Su personal estilo de violencia, multitud de sub tramas conectadas entre sí y diálogos tan malsonantes como desternillantes consiguió que el público y la crítica se fijasen en él de inmediato, aunque solo fuese para compararlo con el de Tarantino. Robos, partidas de póker, mafia y corrupción política para una cinta que atrapa desde el primer minuto y que marcaría el tono de las que vendrían después: Snatch, cerdos y diamantes (2000), RockNRolla (2008)...

A todo gas (2001)

Rob Cohen hizo las delicias de los amantes de la velocidad y el tunning con The fast and the furious, que en España tuvo a bien de llamarse A todo gas. La cinta, con Vin Diesel, Paul Walker y Michelle Rodriguez al frente del reparto, sumergía al público en el mundo de las carreras callejeras. Gozó del éxito comercial para convertirse en toda una franquicia a la que seguirían cuatro secuelas: 2 Fast 2 Furious (A todo gas 2, 2003), The fast and the furious: Tokyo Drift (A todo gas: Tokio Race, 2006), Fast & Furious (Fast & Furious: Aún más rápido, 2009) y Fast Five (Fast & Furious 5, 2011). La sexta parte ya se está preparando, llegará en 2013 y su rodaje ha tenido lugar en las Islas Canarias.

El caso Bourne (2002)

Matt Damon protagonizaría en 2002 una de las cintas más aclamadas del cine de acción. El hilo conductor de esta adaptación libre de la novela homónima de Robert Ludlum es Jason Bourne, un super agente que despierta con amnesia para darse cuenta de que es perseguido. El éxito de esta huída por la supervivencia traería otras dos secuelas protagonizadas por Damon, El mito Bourne (2004) y El ultimátum de Bourne (2007). Este año ha llegado una cuarta, El legado de Bourne (todavía en cartel) en la que el actor Jeremy Renner toma el relevo al frente de la saga. 

Crank: Veneno en la sangre (2006)

Toda una sorpresa del cine de acción protagonizada por Jason Statham, en la que se mete en la piel de un sicario al que le inyectan un veneno que le matará en cuestión de horas. Con su peculiar doctor al otro lado del teléfono móvil, Chev Chelios deberá hacer todo lo posible por mantener su corazón activo mientras persigue a los culpables, desde esnifar cocaína hasta hacérselo a su novia en mitad de un hipódromo. Corrosiva, malhablada, políticamente incorrecta y con un ritmo tan trepidante que te mantiene en vilo hasta el final. La segunda parte, Crank 2: Alto voltaje (2009), es todavía mejor.

Los mercenarios (2010)

Tras agotar el filón de Rocky y Rambo con nuevas e innecesarias secuelas, Sylvester Stallone no estaba dispuesto a caer en el ostracismo de otros actores de su generación. Quería seguir dando guerra, y de la forma que mejor sabe: a base de acción pura y dura. Ni corto ni perezoso, se lio la manta a la cabeza para escribir, dirigir y protagonizar Los mercenarios, todo un homenaje a las cintas míticas del género en la que a base de llamar a sus colegas de profesión logró reunir a lo más granado, desde actores en plena cresta de la ola como Jason Statham o Jet Li hasta estrellas clásicas como Dolph Lundgren, así como cameos de Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis y Mickey Rourke. La jugada le salió bien, y es que a pesar de las carencias obvias del filme, solo por verles a todos juntos la gente paga el dinero de la entrada. Tanto que ya ha vuelto con la segunda parte, en la que ha subido al barco nada menos que a Chuck Norris yJean Claude Van Damme.

Carne de Neón (2011)

El director y guionista Paco Cabezas demostró que en nuestro país también se podían hacer cintas de acción macarra en la línea de Tarantino o Ritchie. El cineasta pasaba a largo el cortometraje homónimo cambiando a Óscar Jaenada por Mario Casas en el rol principal. Un relato callejero de delincuentes de poca monta metidos a proxenetas que, pese a flojear en el final, mantiene un pulso de acción y diálogos lapidarios poco usual en España.

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