30/09/2008
El director español Daniel Lavín, de 31 años, ha completado su primera película, "Acrobats", rodada íntegramente en japonés con un presupuesto mínimo en el "escenario gigante" que conforman las calles de Tokio.
"Tokio es la esencia de la metrópolis y cinematográficamente la ciudad es alucinante. Su cultura y la gente es muy interesante, es todo un contraste", explicó Lavín, que lleva casi tres años viviendo en la capital nipona y afirma "no dominar" el japonés.
En "Acrobats", pronunciado en japonés "Akurobatto", Daniel Lavín refleja las vidas de tres japoneses corrientes: un salaryman (clásico oficinista nipón), una cajera de una tienda de 24 horas y el líder de una banda de rock. Los tres viven situaciones extremas y, aunque en un momento dado cruzan sus experiencias de forma circunstancial, la película de Lavín refleja sobre todo la soledad y presión social de sus personajes con el escenario de la bulliciosa Tokio, la mayor metrópolis del mundo.
El joven cineasta ha rodado su ópera prima sin subvenciones, con un presupuesto de sólo 12.000 euros (17.280 dólares) que él mismo se "autofinanció", y sin que ni actores ni integrantes del equipo haya cobrado ni un yen. "Se pueden hacer cosas sin dinero", dice antes de matizar que hay que "ser consciente de tus limitaciones y, en función de eso, escribir el guión".
Algunos de los actores de "Acrobats" fueron seleccionados por casting y otros "por recomendación", pero para Daniel Lavín "todos son profesionales" pese a que algunos sólo actúan en su tiempo libre. En la película, rodada durante los fines de semana, festivos y cuando coincidía todo el equipo, se evitan los escenarios más representativos de la capital japonesa y se opta por otros más industriales, como la bahía de Tokio. "No quería incluir tópicos, quería entender la cultura de los japoneses", señaló este joven que, tras estudiar cine en Madrid decidió venir a Japón, "un poco por aventura", y ahora está casado con una japonesa. "Tenía ganas de salir de España, ir a un país lejano como Japón, un país muy interesante y decidí empezar desde cero", indicó.
Daniel Lavín viajará esta semana a su ciudad natal, Madrid, para presentar su película a varias distribuidoras porque lo último que quiere es "guardarla en un cajón". Mientras, Lavín se encuentra rodando su segundo trabajo a la vez que se prepara para trabajar en el nuevo filme de
Isabel Coixet, quien también ha elegido Tokio como escenario de su próxima película.