15/08/2009
Ofrecer a los niños sin hogar un espacio para expresarse es el objetivo de la "Casa de la Cultura de la Calle", una iniciativa impulsada por el actor y productor argentino Gastón Pauls que brinda a unos 200 chicos la oportunidad de descubrir el arte.
Hace cinco años, cuando caminaba por el porteño barrio de Palermo, Pauls (Buenos Aires, 1972) encontró a un grupo de niños que vivían en las calles y cuyo principal entretenimiento era inhalar pegamento o consumir "paco", una droga de bajo coste, elaborada a partir de los residuos de la cocaína, que se ha vuelto muy popular en las zonas más pobres del país. Entabló conversación con uno de los niños, que le explicó que le gustaba dibujar pero que no podía hacerlo porque necesitaba un lugar para expresarse.
La claridad del niño hizo que Pauls -protagonista del filme "
Nueve reinas"- se movilizara para ofrecerle ese lugar y aquella conversación supuso el punto de partida de un proyecto de creación artística en el que los chicos sin hogar son los protagonistas, recuerda el actor en una entrevista.
Lo primero que hizo fue armar "La Casa de la Cultura de la Calle", una fundación que permite a un grupo de profesionales, coordinados por Pauls, desplazarse a varios hogares de niños de Buenos Aires a impartir clases de teatro, literatura, composición musical, poesía, danza y artes plásticas. "En realidad por ahora es bastante paradójico que se llame así cuando no hay una casa", reconoce Pauls, pero en su cabeza sigue vigente el proyecto final de un espacio en el que los chicos puedan no sólo acudir a las clases sino también dormir y llegar a vivir de su aprendizaje. Aunque ése es su sueño, "es complicado armarlo en este país, y la ayuda que uno necesita no siempre llega", admite, y por ahora se conforma con desplazarse a hogares de acogida y confirmar su idea de que el arte puede llegar a ser sanador.
"El arte salva. El arte sana. Cuando están inmersos en la creación de su obra, no existe otra cosa, y por suerte también existe todo, lo que los conforma como personas. Su historia extraña y dolorosa aparece en sus colores, en sus voces cuando cantan, en sus hombros cuando bailan, en su mirada cuando sonríen", explica.
Con estas palabras resume la premisa fundamental de la fundación, cuyo trabajo ha empezado a dar sus primeros frutos, como en el caso de
Luciano, que cuando empezó a trabajar con la fundación, a los 15 años, "no hablaba, ni te miraba a los ojos", y ahora ha empezado a impartir él mismo un taller literario. Como la mayoría de los niños de la calle han vivido situaciones complicadas, los talleres se complementan con una asistencia psicológica y terapéutica, tanto para ellos como para los profesores que los tratan, de la mano de una especialista en situaciones de riesgo y de vulnerabilidad de derechos.
Un importante incentivo para los niños es que pueden ver su obra materializada en exposiciones y eventos que organiza la fundación, como la muestra que en estos días se exhibe en un centro cultural de Buenos Aires, donde bajo el título "En la búsqueda de un lugar", se han reunido fotografías y máscaras elaboradas por los chicos. En el programa que invita a visitar las obras se resume claramente el espíritu de la iniciativa: "Esto es lo que somos. Lo que mostramos y lo que ocultamos, las presencias y las ausencias, lo que miramos y lo que descubrimos. Somos caras, máscaras y más caras. Somos, y estamos, en la búsqueda de un lugar".
Entre los proyectos de la fundación figura la grabación de un disco de canciones de cuna compuestas por los chicos, con música de artistas como
Ismael Serrano y
Caetano Veloso, y que esperan poder presentar a fin de año. Además, Pauls acaba de editar la segunda edición de un libro de cuentos realizados por niños de escuelas públicas de Argentina, Chile y Uruguay, cuyos beneficios van destinados a Unicef, y que como resume su título pretende "Dar la palabra" a los más pequeños para que puedan expresar su particular visión de la realidad. Ésta es una de las acciones que el actor desarrolla desde su productora, "Rosstoc", con la que también realiza materiales audiovisuales de carácter social para dar voz a los que, por su situación socio-económica, no la tienen.
Elena Arsuaga, Buenos Aires