27/10/2009
Después de realizar trabajos documentales, Adán Aliaga debuta en la gran pantalla con ´Estigmas´, una adaptación de la novela gráfica de Mattotti y Piersanti. El director trata de respetar la esencia del cómic a través de una filmación íntegra en blanco y negro, entre otros recursos cinematográficos. Además, el protagonista es un atleta sin experiencia en el cine, pero con autenticidad suficiente para dar credibilidad al relato.
El público del Teatro Calderón acogió con frialdad la ´ópera prima´ del alicantino. ´Estigmas´ es la historia de
Bruno, un hombre tosco, fuerte y adicto al alcohol. Sólo intenta ser una persona normal, pero su destino ya está escrito. Un día despierta y sus manos empiezan a sangrar, lo que da inicio a un viaje de redención a través del sufrimiento, el dolor y la muerte. A partir de ahora tendrá que convivir con sus nuevos estigmas. Manolo Martínez, campeón del mundo de lanzamiento de peso, da vida, al personaje central.
El director reconoció en Valladolid que, en principio, estaban buscando un actor que diera seguridad y que este deportista siempre fue el referente. "Después de muchas pruebas, y como no encontrábamos a nadie que nos convenciera, decidimos ponernos en contacto con él e invitarle a que hiciera unas pruebas de casting. Entonces vimos claramente que era el actor que estábamos buscando", sentenció. Manolo Martínez se mostró "encantado" de interpretar al protagonista y reconoció que tuvo que preparase concienzudamente para realizar este papel tan deseado como inesperado en su vida real.
Nour-Eddine Lakhmari es el responsable de que ´Casanegra´ se haya convertido en una de las películas de mayor éxito del nuevo cine marroquí. La cinta rompe con muchos de los tabúes de la sociedad magrebí para proponer un relato realista en el que no faltan dosis de violencia y sexo ajenas a buena parte de aquella cinematografía. En la actual
Casablanca (una ciudad atractiva y caótica) dos veinteañeros, que son amigos de la infancia intentan buscarse la vida aplicando los conocimientos que han aprendido en la calle, con delitos de poca monta.
Tampoco sus vidas personales les ofrecen demasiadas satisfacciones y, por ello, sueñan con escapar. Uno de ellos, que ha decidido enmendar su futuro, sueña con ser respetado por la sociedad. El otro ha encontrado la panacea a todos sus problemas: comprar un visado que le permita conseguir un trabajo en la ciudad sueca que tiene idealizada. Sin embargo, sus decisiones y los sueños que confían en llevar a cabo chocarán con la cruda realidad, al tiempo que una mujer irrumpe en sus vidas.
El director, que vivió en Francia y tuvo después el privilegio de ingresar en la Academia de Cine de Oslo, refleja el sentimiento generalizado de la juventud norteafricana: llegar a Europa y comenzar una nueva vida. Y para entender este deseo Lakhmari retrata la cruda situación de sus compatriotas. El argumento entra de lleno en el cine de género, en el que resuenan las influencias del primer Scorsese ("
Malas calles") cuando los protagonistas entran en contacto con un destacado hombre de negocios que les propone un asunto relacionado con el dopaje y las carreras de caballos.
Los jóvenes se ven abogados en una posición contradictoria, ya que tendrán que elegir entre su amistad y la razón o el riesgo para encontrar un rayo de esperanza entre tanta desesperación. Inmersión en la prostitución Annette K.Olesen presentó ´Pequeña soldado´, la historia de una militar que regresa a casa y comienza a trabajar como chófer en el negocio de prostitución que posee su padre. La realizadora danesa logró en 2004 el Premio Especial del Jurado por ´En tus manos´ y no sería extraño que se alzara con algún galardón en la 54 edición de la SEMINCI por su forma de enfocar la amistad que surge entre dos mujeres abocadas a relacionarse en un ambiente oscuro y degradante, mientras los acontecimientos toman un rumbo inesperado.
Además, maestros no la faltan. "Tuvimos un par de décadas en Dinamarca en las que el ambiente era muy propicio al sufrimiento de proyectos cinematográficos. Teníamos el ejemplo de
Lars Von Trier: una persona que ha insistido en ser artista y no una máquina de hacer dinero", reflexiona la realizadora en la publicación oficial de la Semana, donde se muestra dispuesta a afrontar el reto de poner en marcha sus proyectos cinematográficos.
(COLPISA, José María Francisco).