31/10/2008
Protagoniza la cinta de Jonathan Demme ´La boda de Rachel´, que este viernes se estrena en las carteleras españolas.
Anne Hathawa dista mucho de ser la ´oveja negra´ de la familia. Este es el personaje que hace a las órdenes de Jonatham Demme en ´La boda de Rachel´, una cinta independiente que este viernes llega a las carteleras españolas tras exhibirse en la Mostra de Venecia y en el Festival de San Sebastián, y en la que da vida a una drogadicta recién salida de un centro de desintoxicación que acude a la boda de su hermana.
Extremadamente delgada y muy educada, la protagonista de ´Princesa por sorpresa´, ´El diario viste de Prada´ y ´La joven Jane Austen´ trata de olvidar su relación con el empresario italiano Rafaello Follieri, su novio durante dos años, que ha dado con sus huesos en prisión por estafar dos millones de dólares al Vaticano. Refugiada en el trabajo, cambia de nuevo el rumbo de su carrera con este filme escrito por la hija del gran
Sidney Lumet para el que ya se hacen quinielas a los Oscar.
PREGUNTA: Demme ha dicho que rodó el filme de la manera más artesanal posible, al más puro estilo ´Dogma´.
RESPUESTA: Me metí en el personaje durante toda la filmación, fue la única forma que encontró para mantener el ritmo del director. No tuve tiempo de disfrutar la interpretación y tampoco de mis compañeros, en todo el tiempo fui Kim, una mujer muy complicada.
P: Por el resultado, parece que disfrutó mucho el personaje.
R: Disfruté mucho con Kim, que tiene muchos demonios interiores y también algún que otro ángel, una combinación muy interesante.
P: Tiene a la crítica a sus pies, su nombre suena para los Oscar de este año.
R: Reconozco que estoy muy satisfecha. Trabajé muy duro. Era un personaje que nunca había hecho y que me ha abierto muchas posibilidades. Tengo intención de seguir por este camino que he iniciado con Demme.
P: Deja claro que no tiene miedo a explorar el lado oscuro del ser humano.
R: No quiero parecer pretenciosa, pero desde la primera línea del guión me sentí muy unida a Kim. No he tenido que torturarme a mi misma para sentirla. Es una mujer muy dramática, con cosas buenas y malas llevadas al extremo, el sueño de toda actriz. Tengo claro que, sin la ayuda de Jonathan, mi interpretación no hubiera sido tan intensa. Me guió durante todo el rodaje, que se hizo sin interrupciones, nunca tuvimos que esperar por la iluminación y tampoco hubo grandes movimientos de cámara. Pero eso sí, le aseguro que jamás he tenido a un director que cuidara tanto de los actores.
P: Por lo que dice, después de Demme le costará recibir órdenes de otro cineasta.
R: Sí. Jonathan y yo nos hemos hecho muy buenos amigos. Con su ayuda me enamoré de Kim y cuando Kim desapareció de nuestras vidas nuestra relación se hizo más profunda. Encontrar un director que confía por completo en sus actores es algo muy raro. Jonathan siente pasión por el proceso artístico de su trabajo, entiende al público y a los actores. Por todo esto, creo que ´La boda de Rachel´ es un filme sensacional.
P: Usted no se parece nada a Kim.
R: Está más cerca de mí que cualquier otro personaje que haya interpretado (risas).
P: ¿Cómo consiguió mantener el nivel de energía que necesitaba el personaje?
R: Si esta película se hubiera rodado de una forma tradicional, tal vez no hubiera podido mantener tanta energía, pero como los actores no sabíamos cómo iba a ser cada plano, nos concentramos en nuestro papel. Fue intenso, pero fácil, no me agobié nada.
P: Ha salido bastante en la prensa del corazón por todo lo que ha ocurrido con su ex novio.
R: Ha sido muy duro, pero estoy bien. Soy actriz y me debo a mi trabajo, he luchado mucho por conseguir mi actual situación. Me siento muy orgullosa por lo que he logrado y es algo en lo que creo. Hay una clara línea en mi vida antes y después de esta película, ahora puedo relajarme, empezar a ser feliz otra vez porque tengo una libertad que no tenía antes.
Momento adecuado
P: Sus dos títulos más conocidos son ´El diablo se viste de Prada´ y ´Brokeback Mountain´.
R: Son dos películas diferentes. Durante un tiempo me pusieron la etiqueta de actriz infantil y la gente esperaba verme con la corona durante dos o tres filmes más. Rompí con esa imagen con ´Brokeback Mountain´, donde aprendí mucho de
Ang Lee. He demostrado que puedo actuar en otros géneros y la recompensa es el respeto de mis compañeros, directores y de los productores.
P: Vamos, que está en uno de los mejores momentos de su carrera.
R: Jamás esperé conseguir tanto. A veces pienso que voy a sufrir un accidente y todo va a desaparecer de mi vida porque tengo demasiada suerte. Nada dura para siempre, la idea de estar en la cima del éxito me asusta porque en esta profesión todo el mundo cae en algún momento. Quiero seguir luchando por conseguir buenos personajes, por mantener la ilusión y la energía de siempre. El éxito no se me va a subir a la cabeza porque no me pertenece y dura muy poco.
P: Tiene 25 años y se mueve muy bien en un negocio tan difícil como es Hollywood.
R: Conozco mucha gente que está intentando triunfar en este oficio y no consigue su primera oportunidad. He sido muy afortunada porque estuve en el lugar adecuado en el momento adecuado.
P: ¿Se siente responsable de su imagen en Hollywood?
R: No. Nunca he querido ser un modelo a seguir. Cuando era más joven vivía confundida, no sabía cómo responder a las expectativas que el público tenía de mí y tenía muchas preguntas sin respuesta. He cometido errores, pero de todo se aprende.
(COLPISA, Angélica Martínez)