01/03/2009
La actriz norteamericana Annette Bening prestó su sonrisa a la diplomacia de su país y expresó el deseo de que su presencia en Teherán, junto a varios miembros de la academia de Hollywood, sirva para mejorar las relaciones entre Irán y Estados Unidos.
Tocada con un elegante pañuelo negro, la estrella de Hollywood obvió las críticas expresadas por el régimen de los ayatolá y ante un grupo de periodistas confió en que su visita "sirva de puente para abrir una vía de diálogo entre los dos países".
Bening llegó a la capital iraní el pasado viernes en el seno de una amplia delegación de la Academia de Hollywood invitada por la Asociación Iraní de Cine para participar en una serie de talleres de trabajo. Junto a ella descendieron del avión el director y guionista
Frank Pierson, el productor William Holber y el presidente de la academia de cine, Sid Ganis. Un día después de su llegada, Javad Shamqadri, asesor en arte del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, exigió una disculpa oficial de Hollywood "por treinta años de insultos y ofensas" al pueblo iraní. "El pueblo iraní y nuestra revolución han sido atacados de forma repetida e injustificada por Hollywood", insistió Shamqadri, a quien cita hoy la prensa local. "Creeremos en la política de cambio del presidente Obama cuando veamos también un cambio en Hollywood, y si Hollywood quiere enmendar su conducta hacia el pueblo iraní y la cultura islámica debe haber una disculpa oficial", apostilló.
Tres son las películas producidas en Hollywood que según los responsables culturales del régimen de los ayatolá proyectan una imagen negativa y distorsionada del país, su historia y su milenario pueblo. La polémica cinta "
300", dirigida por
Zack Snyder, "The Werestler", que este año permitió a su protagonista, Mickey Rouke, optar al Oscar y "
No sin mi hija", la novela llevada a la pantalla en 1991 por
Sally Field y
Alfred Molina. En la primera, según Shamqadri, se ofrece una imagen falsa del Ejército iraní como un grupo de "crueles soldados sedientos de sangre" durante la famosa "batalla de las Termópilas", en el siglo V antes de Cristo.
En "The Werstler" se quema una bandera iraní en el ring, mientras que "No sin mi hija" cuenta la historia de una mujer occidental casada con un iraní que trata de escapar del país con su hija. Estados Unidos e Irán rompieron sus relaciones diplomáticas en abril de 1980 tras el largo asalto de la embajada norteamericana en Teherán y el triunfo de la revolución islámica que derrocó la monarquía del último Sha de Persia, el pro occidental Mohamad Reza Pahlevi.
Sin embargo, las raíces del conflicto entre ambos países se remontan a 1953, año en la que un golpe de estado orquestado y ejecutado por la CIA -e instigado por el Reino Unido- acabó con el Gobierno democrático del nacionalista Mohamad Mossadeg y devolvió el poder absoluto al Sha.