15/02/2007
El director norteamericano Arthur Penn, que hoy recibe de manos del presidente del jurado del Festival de Cine de Berlín, Paul Schrader, el Oso de Oro en honor a su carrera cinematográfica, explicó hoy por qué no se considera un cineasta de Hollywood.
Y es que el director de "Bonnie y Clyde" (1967) recordó que ha vivido toda su vida en Nueva York y que sólo rodó dos filmes en Los Ángeles, donde a su juicio se hace cine para las masas: "Las grandes películas son malas películas, mientras que las pequeñas películas tienen la posibilidad de hacerse algún día grandes".
El director de 84 años al que el Festival de Cine de Berlín dedica una amplia retrospectiva apareció algo resfriado ante una sala de prensa casi vacía, mientras los medios de comunicación se dejaban deslumbrar por el glamour que irradiaba el tándem formado por
Antonio Banderas y Jennifer López. Con todo, confesó que este homenaje llega en el momento oportuno: "Si llegan a esperar un poco más, tendrían que haberme traído en un ataúd", bromeó el director de "
El milagro de Ana Sullivan" (1962) o "
El restaurante de Alicia" (1969) o "Pequeño gran hombre" (1970).
Haciendo un balance de su carrera, explicó que sus primeros pasos en televisión le ayudaron mucho: "Tuve que aprender a pensar a través de la cámara". Por eso le resultó tan difícil trasladarse a Hollywood, porque la industria cinematográfica trabajaba de forma mucho más tradicional que la televisión, constriñendo mucho más su quehacer.
El festival ha proyectado una decena de las películas de su filmografía y esta noche coronará la entrega del Oso de Oro con "Bonnie y Clyde", la mítica película de gángsters que protagonizan
Warren Beatty,
Gene Hackman y
Faye Dunaway.