01/04/2009
El Ayuntamiento de la capital ha editado un libro sobre el mítico Cine Doré dentro de su colección 'Hitos de Madrid', un título que será presentado mañana a las 11.00 horas por la directora general de Archivos, Museos y Bibliotecas del Consistorio, Belén Martínez, y por la escritora e ilustradora Esther Seco en la sede del área de Gobierno de Las Artes.
Este acto de presentación se ha hecho coincidir con el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, que tiene lugar mañana. En colaboración con la Asociación de Amigos del Libro Infantil y Juvenil, esta novena entrega pretende acercar al público más joven a los rincones más representativos de la ciudad a través de la literatura y la ilustración.
En el libro 'El Cine Doré' se muestran los entresijos de este edificio del centro de la ciudad y su contribución en el devenir cinematográfico de la Villa. El inmueble, en el número 3 de la calle Santa Isabel, fue inaugurado en diciembre de 1912, aunque la construcción del cine en sí data de 1923. Los planos del proyecto estaban firmados por el arquitecto Críspulo Moro Cabeza bajo promoción del industrial Arturo Carballo Alemany.
En la construcción del Doré también intervino el maestro Francisco Garriga, especialista en la fabricación de muebles. La licencia de construcción es de octubre de 1922. El estilo modernista que se adoptó para el Doré era el habitual en los cinematógrafos de principios de siglo y era coherente con la arquitectura que se estaba realizando entonces en Madrid.
Su nombre original era Cine DO-RE, posiblemente en alusión a las dos primeras notas musicales, como se ve en fotografías de los años 60. Tenía capacidad para 1.250 espectadores y estaba compuesto de planta baja y dos pisos, jardín y salón fumador. Durante medio siglo logró resistir la apertura de nuevos y modernos cinematógrafos y la decadencia socio-económica de la zona de Antón Martín.
En esta sala se exhibieron con gran éxito las cintas 'Gloria que mata' (1925), de Rafael Salvador; y 'Frivolinas' (1927), de Arturo Carballo. No obstante, fueron escasos los estrenos nacionales que se realizaron en su sala. La proyección se efectuaba con la interpretación de los temas musicales por una orquesta y unos coros.
Entre sus principales intérpretes figuraban conocidos artistas de aquellos años, como María Caballé, Rosita Rodrigo, Eva Stachino, 'Ramper' y
Miguel Ligero. La existencia del Cine Doré llegó a verse afectada por el paulatino declive del barrio de Antón Martín y, a partir de los años 30, se configuró como una sala de reestreno, con dos sesiones diarias y el peyorativo apelativo de 'palacio de las pipas'.
Hasta 1982, en que la Corporación municipal adquirió el cine como edificio de interés arquitectónico y ambiental, éste permaneció abandonado a su suerte, en especial la fachada y los muros exteriores. Cuando se temía por su supervivencia, el Ministerio de Cultura acudió al rescate, proyectando recuperarlo para sus actividades.
Desde 1989 es la sede de la Filmoteca Española, donde se llevan a cabo sus sesiones públicas. Una cuidadosa reforma dirigida por el arquitecto Javier Feduchi permitió recuperar la bella fachada y la sala principal. Además, de abrió otra sala de proyección en el sótano y se pueden realizar exhibiciones en la terraza. En el vestíbulo del complejo se abre un café y una tienda de documentos cinematográficos.