10/09/2006
El director británico Ridley Scott defendió hoy en Toronto la capacidad del cine para "cambiar cosas", a la vez que mostró su intención de trabajar en una película sobre la situación actual en Oriente Medio.
Por su parte, el actor australiano Russell Crowe reveló que ha hablado con Scott para hacer una segunda cinta sobre el general romano Maximus, protagonista de "Gladiador", el filme dirigido por el realizador británico y que ganó cinco Oscar, entre ellos el de mejor actor para Crowe. "Hemos hablado sobre ello -afirmó Crowe ante la mirada atenta de Scott-. Matar a Maximus no nos ha detenido. No sé si lo haremos. Pero me atrae pensar qué pasa en la otra vida". Scott y Crowe presentaron en el Festival Internacional de Cine de Toronto su última película, "A Good Year", una comedia romántica situada en la Provenza francesa en la que también participan el actor británico Albert Finney y la actriz francesa Marion Cotillard. Scott y Crowe ruedan su tercera cinta juntos, "American Gangster", y durante la rueda de prensa demostraron una buena compenetración.
Por su parte, Scott defendió su filme bélico "
Black Hawk derribado" (2001), que fue recientemente criticado por el director estadounidense
Oliver Stone, quien consideró a la película sobre la intervención militar estadounidense en Somalia en los años 90 un ejemplo de cómo Hollywood promueve guerras. "En ´Black Hawk derribado´ no hay héroes. Sólo muertos -afirmó Scott a preguntas de los periodistas-. Utilizar un formato de 24 horas es una forma perfecta de describir lo que es la guerra". La pregunta dio pie a Scott para expresar su interés por el conflicto en Oriente Medio. "Me iré a Oriente Medio dentro de poco. Lo que está pasando es tan caótico, tan fascinante", afirmó Scott. El director también defendió el poder del cine para participar en las preocupaciones de la sociedad y puso como ejemplo los documentales del realizador estadounidense
Michael Moore. "Las películas realmente pueden cambiar las cosas", afirmó Scott. Respecto a "A Good Day", Crowe fue preguntado por qué no se le ofrecían más papeles cómicos. "Hay muchas risas en ´Gladiador´ -bromeó Crowe-. Cortarle a alguien la cabeza de la forma correcta es jodidamente (sic) divertido".
Crowe dijo estar enamorado de la Provenza y expresó su deseo de volver, especialmente si pudiese rodar con Scott, pero dudó de que en el futuro acepte otro papel en una comedia romántica. "Probablemente no" ,declaró Crowe cuando se le preguntó si tiene planes para otro papel similar al que tiene en "A Good Year". Hoy, además de "A Good Year" realiza su debut mundial la última película de
Brad Pitt, "Babel", un filme dirigido por el mexicano Alejandro González Iñarruti y en el que también intervienen
Gael García Bernal y
Cate Blanchett.