30/10/2006
El director japonés Shinya Tsukamoto ha hecho con "Nightmare detective" la película más fácil de su carrera, un filme sobre traumas e inducciones al suicidio que se proyectará en la XVII Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián con el que pretende ganar más público.
Tsukamoto, cuyas películas han sido galardonadas en festivales de género de todo el mundo, confesó en rueda de prensa que esa necesidad de llegar a un mayor número de espectadores la ha sentido ahora que ya tiene más de 40 años, aunque advirtió de que, pese a todo, no dejará de lado sus proyectos más personales.
Este autor, nacido en Tokio en 1960, es además guionista, operador de cámara, montador y actor, y ha firmado títulos como "
Tetsuo: El hombre de hierro", "A snake of june", "Vital" o "Haze". Explicó que su timidez le impidió comunicarse cuando era un niño, algo que dejó de ocurrirle cuando empezó a realizar películas y trasladar a ésta sus pensamientos. "Nightmare detective" gira en torno a dos seres que se introducen en las pesadillas de los demás: uno que, tras sufrir un trauma infantil irreparable causado por su madre, reniega completamente de la humanidad, y el otro, una figura misteriosa, también muy traumatizada, que se acerca clandestinamente a las personas con tendencias suicidas y les hace sentir verdadero pavor ante la muerte.
Aseguró que las ideas que suele plasmar en sus filmes suelen coincidir con los problemas de la sociedad y señaló que, pese a ser "muy miedoso", suele disfrutar con las películas de terror.
Entre los directores de género japoneses subrayó a
Takashi Shimizu y a
Hideo Nakata, autor de "The ring", una película con la que pasó verdadero miedo aun horas después de haberla visto. Reconoció que su ciudad natal le inspira sentimientos contradictorios que luego traslada a sus películas. Por una parte, le gusta Tokio porque es su ciudad y es un lugar "familiar" para él, pero por otro sus enormes dimensiones le ocasionan mucho estrés. Por ello, ya ha hecho volar más de un edificio en alguno de sus filmes y no le importaría deshacerse de alguno más en sus próximas películas, hasta lograr que vuelva a ser la ciudad que era hace 40 años.
En las presentaciones a la prensa también se encontraba "End of the line", del canadiense Maurice Deveraux, la historia de una joven enfermera que trabaja en un hospital psiquiátrico y que un día, mientras viaja en el metro, los vagones se quedan detenidos en la mitad de un túnel y sus ocupantes empiezan a ser asesinados. Los supervivientes deberán enfrentarse a fuerzas sobrenaturales y homicidas seguidores de una extraña religión.
Deveraux explicó que el tema central es el extremismo religioso, aunque también conviven elementos sobrenaturales que producen terror, como los demonios, "pero todo ello en un contexto realista que al final hace que te preguntes si todo eso existe". El director del certamen donostiarra habló de "End of the line" como de una película que se "toma en serio" el género de terror. Este filme, de bajo presupuesto, ha sido presentado también en el Festival de Toronto y su pase por San Sebastián supone su estreno en Europa.