17/06/2006
La película española "
Volver" clausurará el próximo 25 el Festival Internacional de Cine de Shanghai (SIFF), el más joven y modesto del mundo dentro de la clase A, que inauguró su novena edición, con más estrellas que nunca.
Además de las dos películas argentinas en competición, y de lograr que la española "Volver", de
Pedro Almodóvar, cierre el festival el próximo 25 de junio con la presencia del productor
Agustín Almodóvar y la actriz
Carmen Maura, la participación foránea bate este año todos sus récords. "Este festival es genial, los festivales son buenos para el mundo entero, acercan a la gente, nos juntan a todos nosotros y favorecen los mejores intercambios culturales", dijo a la actriz estadounidense
Sigourney Weaver. "Shanghai es magnífica, una ciudad bonita, muy extraña, futurística, pero muy interesante", añadió Weaver, "es muy excitante enseñar aquí una película". Coincidió con ella otra actriz de Hollywood,
Andie McDowell, que declaró que "me siento muy afortunada de venir a Shanghai, me encanta la ciudad y la gente es fantástica".
La que aspira a convertirse en una Nueva York asiática también se está consolidando como la nueva meca del cine chino, con un festival que ha pasado, desde su nacimiento en 1993, de ser una cita bianual para el séptimo arte del gigante asiático, a convertirse en el único festival internacional de primera clase del país. Si hasta ahora el festival y la ciudad presumían cada vez que conseguían atraer estrellas como Meryl Streep,
Sofia Loren o
Morgan Freeman, que acudieron en ocasiones exteriores, este año la lista de grandes artistas del cine internacional es un triunfo para los organizadores, apoyados también por lo mejor del cine chino. Aparte de la presencia en la ciudad de
Nicole Kidman, que vino a publicitar una marca de relojes que se negó a que hablara con un medio occidental como Efe, otras estrellas occidentales pasaron por la alfombra roja del SIFF para su apertura en el Auditorio de Shanghai.
Los actores
Liam Neeson y
Natasha Richardson acudieron a la ceremonia de apertura para presentar la película "The white comtess", de
James Ivory, ambientada en el Shanghai de la ocupación japonesa en los años treinta, y que abrió el festival. También estuvieron, como parte del jurado, directores como el francés
Luc Besson, que lo preside este año, el italiano
Gabriele Salvatores, y el español Manuel Gutiérrez-Aragón. "Yo estuve en China hace treinta años, y casi no había cine, sólo había óperas filmadas", dijo a Efe el director español. "De entonces para acá el cine chino ha cambiado mucho, porque ha triunfado en todas partes. Y la verdad es que ha cambiado tanto el cine como el propio país, supongamos que a mejor", afirmó.
Nada mejor para dejar claros los logros del cine contemporáneo chino que recordarlos continuando con la lista de estrellas que acudieron a la apertura del festival. Acudió el reciente ganador de un óscar
Ang Lee (Li An en mandarín, premiado por "Brokeback Mountain"), que afirmó que aunque es taiwanés de origen y vive en Estados Unidos, su cine forma parte de la cultura china. También acudieron actores populares como
Jackie Chan (conocido en China como Chen Long, o "dragón" Chen), músicos como
Tan Dun, y directores como
Zhang Yimou y
Feng Xiaogang.
La madurez del SIFF se refleja en cómo cada año parece contar con mejor aceptación internacional, y aspira a consolidar su lugar de hermano menor pero entre los principales festivales del mundo. "Este año el presidente del jurado del festival de Cannes fue un director chino (Wang Kar-Wai) y creo que es una buena señal que en Shanghai haya un presidente francés", señaló Luc Besson durante una breve intervención durante la ceremonia de apertura. Estos intercambios culturales son interesantes para todos, como recordó la directora argentina
Teresa Costantini, que compite con "El amor y la ciudad", y recordó cómo Wang grabó en Argentina su película "Happy together". "Me parece fascinante el resultado que puede dar el intercambio de nuestras dos culturas", opinó. Norman Ruiz y Liliana Romero, directores de la otra película argentina en competición, "El color de los sentidos", confesaron su influencia por la manera de tratar los detalles de Wang y, sobre todo, por la película "Judou" (Zhang Yimou, 1989). "No es casualidad que nos invitaran a competir en el festival", concluyó Ruiz. EFE jad/rt Con fotografías |
José Alvarez Díaz Shanghai