03/01/2008
Con "
Titus" (1999) habían sobrevivido a las ambiciones preciosistas de una propuesta anacrónica y monumental. "
Frida" (2002) fue un paso más sofisticado y preciso hacia la combinación de lo esteta y lo sensible.
Pero la escala ascendente de Taymor y Goldenthal se ha desplomado con "Across the Universe", una ruidosa crónica vital dialogada con canciones de Lennon, McCartney, Starr y Harrison.
Las referencias devienen en sacrilegios, la explosión sensitiva en saturación. Tras demostrar una exquisita intuición musical, la zambullida en el género a lo "
Moulin Rouge" (2001) derriba las barreras de la sana ambición para entrar en la petulancia vacua.
Así, la historia ha sido construida en torno a las canciones y no al revés, y eso es lo que acaba haciendo de "Across the Universe" un remiendo inverosímil, una coctelera en la que Taymor introduce Vietnam, hippies, patriotismo americano, amor y emigración.
La mezcla, desgraciadamente, no liga. Sólo se agitan ideas estancas y desordenadas de garrafón que dejan cierta sensación de resaca. En ella resuenan ecos positivos, no obstante, por las excelentes voces y correctas aptitudes dramáticas de
Evan Rachel Wood, Jim Sturgess,
Joe Anderson, Dana Fuchs, Martin Luther McCoy y T.V. Carpio, capaces de adaptarse a los arreglos que pasean a The Beatles por el pop, el folk, el rock, la balada blanda o incluso el gospel.
Pero el ingenio Taymor-Goldenthal, por lo demás, se advierte de una manera vaga, embrionaria.
Llamar Jude y
Lucy a los protagonistas es tomar el camino fácil, desde luego.
Los dobles sentidos extraídos a temas como "
I Want You (She´s So Heavy)" y "
Dear Prudence", en cambio, partían de una interpretación sagaz, posteriormente masacrada por un conjunto demasiado heterogéneo, forzado y superficial. Por ello, la épica instrumental -con cameos "de buen rollo" de
Bono, Joe Cocker y Salma Hayek- contrasta con personajes imposibles que excluyen al espectador de toda identificación hasta provocar, en la obvia catarsis a ritmo de "
All you need is love", que la pretensión vertida por los creadores sobre la película resulte irreconciliable con su realidad artística.