22/05/2006
Cannes celebra hoy su noche brasileña, tras el estreno del largometraje "Sonhos de peixe", de Kirill Mikhanovsky, y el corto "Alguma coisa Assim", de Esmir Filho, ambos en la Semana de la Crítica. "Sonhos de peixe", película que tiene como telón de fondo un pueblo de la costa norte brasileña y por actores a sus pobladores y marinos locales, cuenta el amor de Jusce, un joven pescador de langostas de 17 años, por Ana, fiel espectadora de telenovelas que le hacen soñar con "ver cosas nuevas".
El director, nacido en Moscú y emigrado a EEUU con su familia, explicó que hubiera querido preparar mucho más y durante más tiempo el rodaje, que duró sólo un mes y medio. "El 80 por ciento de su contenido fue dictado por los elementos, por las circunstancias, por la gente que podía encontrar", añadió. "Fue sólo en la sala de montaje, cuando percibí la posibilidad de una potencia superior" en mi película, cuya existencia es, en sí, "un verdadero milagro", consideró el artista.
El resultado es una obra carnal, con un ritmo cautivador, en la que el espectador penetra sin dificultad en la vida de la costa brasileña, gracias a la naturalidad con la que Kirill Mikhanovsky sabe manejar la cámara entre sus actores improvisados, y, por su puesto, al impecable distanciamiento de estos. El filme compite por los premios de la Semana, pero también a la Cámara de Oro, por ser el primer largometraje de este joven director. Su obra fue seleccionado por ser "formalmente magnífica", estar "cargada del alma latina" y tener momentos de "verdadero gran cine, de cine de autor inspirado", explicó el delegado general de este festival paralelo en Cannes, Jean-Christophe Berjon. "Es de una loca sensualidad" y denuncia con extrema delicadeza y contundencia "la sociedad consumista, casi mezquina". "A la vez es una lección de vida que no intenta dar mensaje.
No es didáctico en absoluto", sino que "está escrito como un poema que te acaricia al oído", añadió. Para Berjon, se trata de "un filme único", que se deja preceder a la perfección por el pequeño corto de Esmir Filho sobre dos jóvenes adolescentes de una gran ciudad, hijos de familias más o menos burguesas, que descubren la vida y se descubren a sí mismos. "Hacemos raramente ´matrimonios´ geográficos, pero estos dos filmes son muy "sensuales y sensitivos" y "hablan mucho de la materia humana".