26/05/2009
"Odio que me digan que soy una gran estrella porque no me siento así. No soporto ser el centro de atención en un rodaje, donde soy uno más del equipo. Y cuando peor lo paso es en la promoción, con las entrevistas", advierte Christian Bale ante seis periodistas, a los que, lanzado el mensaje, trata con exquisita educación.
Y es que el que está considerado como uno de los intérpretes más talentosos de su generación lleva mal que le pregunten por su vida privada, sus enfados -el último difundido por Internet fue en el rodaje de ´Terminator Salvation´- y su intensidad en el trabajo.
Pero como el galés disfruta mucho viendo películas y con el proceso de hacer cine sabe que tiene que vender la cuarta entrega de la productiva saga de ciencia ficción que, hasta ahora, iba unida al director
James Cameron y al hoy gobernador de California
Arnold Schwarzenegger.
La franquicia ´Terminator´ regresa a la gran pantallas veinticinco años después de su creación bajo la dirección de McG y el actor que ha encarnado en dos ocasiones al hombre murciélago y que en ´Terminator Salvation´ se mete en la piel de
John Connor, el líder que organiza la resistencia para luchar contra los peligrosos y terroríficos robots de la empresa Skynet.
"No tenía intención de hacer ´Terminator´, una de las sagas con las que crecí, pero en esta profesión hay que tener la mente abierta. Al principio me resistí y gente de mi entorno me recomendó que no me metiera, pero conocí a McG y su deseo, entusiamo y amor por el proyecto me impresionaron.
Además, lo mejor de este oficio es ser otras personas, algo que yo hago constantemente, esté actuando o no", expone Bayle en el lujoso hotel de París en el que recibe a la prensa europea junto a parte del equipo de esta superproducción que el 5 de junio se estrena en España. Bayle tiene un punto inquietante.
Con un fuerte acento galés y en voz muy baja, el actor de ´American Psycho´y ´El maquinista´, cinta que rodó en Barcelona y de la que salió aprendiendo "algo" nuestro idioma -"la mejor forma de hablar otra lengua es bebiendo y en ese rodaje bebí mucho vino", recuerda-, cuenta que él ve a Connor "como un hombre en estado de guerra.
Salvando las distancias, me recordaba un poco a Jesucristo porque, aunque no lo ha decidido, está destinado a salvar la humanidad.
Vale más por sus silencios que por sus palabras.
Es un héroe atormentado por la gran responsabilidad que le caído. Tiene miedo, pero su pánico es controlado", dice. El protagonista de esta apocalíptica historia de máquinas contra humanos que se desarrolla en 2018 confiesa que ha disfrutado "mucho" con la preparación "interior" de este personaje. "La parte física de Connor me supuso un gran esfuerzo, y más en mi caso porque siempre intento ir un poco más allá de lo que me pide el papel.
Lo físico te exige concentración, pero son los sentimientos de este hombre que le toca salvar al mundo lo que más me importa. Soy muy selectivo con los filmes que hago, nunca me ha importado el tamaño de un proyecto, sino mi papel. Pero con ´Terminator Salvation´ ha sido distinto, quería que todo fuera creíble y no caer en el ridículo porque había mucha gente implicada y son muchos los fans de la saga.
Aquí la visión ha sido global", asegura. Para gente mayor El mago de ´El truco final: el prestigio´ y coprotagonista del western ´3.10 to Yuma´ confiesa que ha disfrutado con esta nueva entrega de ´Terminator´ y también con el superhéroe ´Batman´, cuyo traje quiere volverse a poner. "Me gustaría mucho hacer mi tercer Batman, pero estoy pendiente de lo que decida el director,
Christopher Nolan, que es tan imprevisible...Un día dice que sí y al otro se descuelga.
Estamos hablando de películas muy distintas, porque en ´Batman Begins´ partimos de cero, mientras que en ´Terminator Salvation´ tuvimos muy en cuenta la primera y segunda parte -la tercera ni la cita-", advierte.
Y entre estos dos personajes tan alejados de la realidad, Bale, de 35 años, ha participado en un filme "intermedio", ´la todavía inédita ´Enemigos públicos´, de
Michael Mann, a quien piropea.
"Adoro trabajar con alguien más obsesivo que yo", señala este actor que pasa de la fama. "Una cosa es el mercado y otra actuar. Esta bien que te reconozcan, pero ¿a quién puedo interesar yo?, pregunta.
Hijo de un piloto del que habla con orgullo -"era un hombre muy creativo, me sirve de inspiración"-, Bale, que no suelta prenda sobre los problemas que tuvo con su madre y su hermana -se publicó que le habían denunciado- "porque esto es una entrevista, no estamos en terapía",sigue en contacto con su descubridor:
Steven Spielberg, a cuyas órdenes debutó con doce años en ´El imperio del sol´. "Spielberg me dijo que era una profesión fantástica pero muy complicado.
No le recomendaría a nadie que empezara tan joven porque no se está preparado para tanta responsabilidad y presión", avisa este profesional a quien no le dice "nada" que le vean como el más talentoso de su generación. "¿Cuántas veces se ha dicho eso de un actor? Depende del gusto de cada uno", concluye.
Recuperar credibilidad
Restablecer la credibilidad de ´Terminator´ era el objetivo de Joseph McGinty, nombre de McG, director de ´Los ángeles de Charlie´ para quien fue todo un "desafío" firmar esta nueva producción.
El dicharachero cineasta norteamericano no oculta que tuvo miedo, "pero James Cameron también sintió lo mismo cuando hizo ´Alien 2.
Después del tercer ´Terminator´ queríamos empezar de nuevo, pero teniendo muy en cuenta las dos primeras partes, que son clásicos del cine. Y quien mejor que Bale para dar integridad al proyecto.
Es un caballero, un actor apasionado y muy profesional que siempre trabaja duro para dar lo mejor de sí. Esto lo sabe el público y por eso van a ver sus películas", subraya. McG consiguió a Bale y también que Schwarzenegger autorizara que usaran su rostro en uno de los androides "Los productores hablaron con él, y como le gustó el material que teníamos, accedió.
Pero los efectos especiales, con los que se pueden hacer maravillas, nunca sustituirán a los actores. La tecnología es imparable, pero a veces da miedo porque lo que está ocurriendo en Corea del Norte es muy peligroso", dice. El cineasta no se pronuncia sobre si las máquinas llegarán a gobernar el mundo, pero destaca que vivimos rodeados de ellas "y nos sentímos cómodos con ellas. Antes, lo que contaba ´Terminator´ era ficción, pero ahora puede ser una realidad", indica McG, que ha visto como su ´Terminator Salvation´ ha sido superado en la taquilla norteamericana por ´Noche en el museo 2´.