02/12/2006
Un hombre que grabó ilegalmente una película en una proyección privada en Hollywood en 2002 ha sido condenado este viernes a siete años de cárcel.
Johnny Ray Gasca, de 36 años, fue inculpado por el juez de distrito Dean Pregerson en Los Angeles, tras haber sido acusado de tres cargos que violaban la propiedad intelectual -crimen federal en Estados Unidos desde 2005-, al ingresar en salas de cine con equipos de vídeo para grabar las películas de forma pirata. Además, en el largo proceso seguido contra Gasca, éste fue hallado culpable de usar un número de seguro social falso, intento de intimidación de testigos y fuga.
El acusado fue arrestado en California en septiembre de 2002 después de haberse infiltrado en una proyección privada -algo común en Hollywood- de la película "The Core". Gasca portaba un bolso en el que llevaba equipos de grabación, según las autoridades. Durante la investigación federal llevada a cabo en marzo de 2003, las autoridades encontraron en la casa de Gasca vídeos piratas y dos diarios en los que el acusado detallaba las cuentas por la venta de copias de películas. Tras este hallazgo fue encarcelado y posteriormente puesto en libertad, a la espera de ser procesado. Fue entonces cuando se fugó y permaneció escondido durante 16 meses hasta ser descubierto en Kissimmee, Florida, en abril de 2005.