04/04/2006
Han pasado diez años desde que David Trueba debutó como realizador con ´La buena vida´ y sigue enfrentándose a las películas "desde cero, como si fuera la primera y última vez que fuera a rodar. A todo el equipo le ponía el ejemplo de Concha Velasco, que con el currículo que tiene venía al trabajo como si fuera la primera vez", resalta el conocido director y guionista en la presentación de la cinta con la que deja de ser nuevo cineasta, ´Bienvenido a casa´.
En su cuarto filme, que inauguró el Festival de Málaga, de donde se vino con el premio al mejor director, el menor de los Trueba habla del difícil tránsito a la madurez de una joven pareja, la formada por
Eva y Samuel -
Pilar López de Ayala y
Alejo Sauras, y de temas tan serios como el amor, la pareja, la paternidad, infidelidad y la responsabilidad, asuntos que presenta bajo el formato de comedia dramática. "El cine resuelve el 70% de las tramas humanas con superpoderes, con la criptonita, pero en la vida normal las cosas se complican un poco más.
Lo fantástico de la comedia es que te ríes de las cosas que les pasan a otros y que antes te han tocado a ti. Además, pones distancia y te das cuenta que eso que te parecía tan importante y dramático sólo es una prueba más a la que te somete la vida", explica el autor de la adaptación ´Soldados de Salamina´ Del amor juvenil a la vida adulta de pareja. Este es el corazón de esta historia coral que el viernes se instalará en 150 pantallas y que sigue a un joven que hace fotos que empieza a trabajar en una revista de información general y a la mujer con la que convive y de la que espera un hijo. A su alrededor bailan unos personajes, todos periodistas, que actúan como un coro griego que les complementa. "Estudie periodismo y trabajo en prensa.
No conozco un gremio tan duro con ellos mismos como éste, y eso es bueno porque se traduce en que el listón está alto. Los periodistas son personajes maravillosos, no son ingenuos ni bienintencionados, no tratan de engañar a nadie. Detrás de su cinismo, acidez y defectos, hay gente entrañable. Creo que he hecho un retrato bastante optimista sobre los periodistas", apostilla Trueba, que aseguró que el poner a un crítico de cine ciego -rol que encarna
Juan Echanove-no era una venganza.
"Sigo la consigna de
Billy Wilder: me gusta lo sutil cuando es obvio. A los críticos los considero útiles y necesario, les quiero. Forman parte de la cadena, pero mantengo con ellos una distancia higiénica para que si no les gusta lo que hago, me pongan a parir", advierte el cineasta, que fichó a
Santiago Segura para dar vida a un periodista del corazón sin escrúpulos.
"El nombre de Santiago no aparece porque no quiero engañar al espectador. No es una película en la que trabaje Santiago, sólo sale en dos escenas y disfrazado. Con este papel tuve mis dudas, incluso pensé en ofrecérselo a un cronista rosa real, pero no soy capaz de filmar a alguien que no quiera o no comprenda. A priori, quiero retratar cosas agradables", confiesa este profesional que no se siente esclavo de lo que ha hecho, "sino obrero de lo que voy a hacer después.
Hay que avanzar, ponerse retos, olvidarte de lo que te ha ido bien y no dar a la gente lo que espera de ti para que a tus trabajos no les reconozcan con un sello". Orfeón Donostiarra desafinado Dice Trueba que cada vez que se pone detrás de la cámara deja fuera "la vanidad, el ego, los complejos... Un rodaje no es un lugar para conquistar posiciones, me da igual que un actor tenga más premios Goya o haya hecho muchas películas. Me gusta lo de película coral porque aquí cada uno va con su partitura. Lo bonito de la vida es que no todos somos iguales, por eso mi coralidad sería el Orfeón Donostiarra pero desafinado", explica.
No hay lugar para la duda. Los actores de ´Bienvenido a casa´ se deshacen en elogios con su director y guionista, al que arroparon casi en su totalidad. Faltaron a la cita Concha Velasco, Juan Echanove y
Carlos Larrañaga, el resto estuvo a su lado porque para Pilar López de Ayala, Alejo Sauras,
Ariadna Gil,
Jorge Sanz,
Javivi y Julián Villagrán, participar en el filme ha sido "un lujo, un regalo".
Con numerosas anécdotas en la cartera, el equipo artístico de ´Bienvenido...´ aseguró que Trueba les facilitó el trabajo al cien por cien, que todo resultó tan cómodo y agradable "que no había diferencias entre actuar o cuando estábamos charloteando", declaró Villagrán. Felices por haberse subido al barco pilotado por un Trueba "con un guante de nívea", en palabras de Javivi, los actores de la películas se pusieron en manos de este director "que habla de cosas serias con sentido del humor. Es una comedia afinada, no ridícula, en la que hay una sintonía, un equilibrio", comentó Jorge Sanz. Ante los piropos, Trueba respondió que la colombiana
Juana Acosta, a la que contrató a sugerencia de
Emilio Martínez Lázaro, le dio "las dosis de sensualidad, comedia, ingenuidad y sexo que necesitaba"; que, por fin, había trabajado con su buen amigo Jorge Sanz, "a quien admiro desde los quince años"; que Pilar López de Ayala aceptó estar en la historia "y eso que no transcurre en el siglo XVII; y que Alejo Sauras "está en todas las escenas Mirando y escuchando a sus compañeros, que es lo más complicado".
No se olvidó Trueba de su compañera y madre de sus hijos, Ariadna Gil, de quien alabó "el buen gusto que tiene para los hombres"; Javivi, "un cómico con mucha técnica"; y tampoco de Echanove, "que está en el momento perfecto".