03/05/2007
"Keane", título del filme dirigido por el estadounidense Lodge Kerrigan, lleva a las pantallas la historia de un neoyorquino consumido por la pérdida de su hija, un retrato sobre la lucha desesperada por sobrellevar la locura fruto de la tragedia y vencer la soledad en el corazón de la gran manzana.
La cinta, que se estrenará en España el próximo 11 de mayo en versión original, es una "película hecha desde el corazón", que aborda la "desintegración emocional y psicológica de alguien que desciende hasta el foso de la desesperación en un abrir y cerrar de ojos", explicó el actor
Damian Lewis.
Rodada por menos de un millón de dólares, el filme arranca con los gritos de William Keane (Damian Lewis) en la neoyorquina terminal de autobuses de la Port Authority, donde el hombre busca a su hija supuestamente desaparecida meses antes, una búsqueda incesante marcada por la propia batalla de Keane contra la esquizofrenia y el intento de sobrellevar la tragedia.
En medio de su "viaje hacia la búsqueda de calor humano", como lo definió Lewis, Keane conoce a Kira (
Abigail Breslin), una niña con la que "se liga emocionalmente", en una trama "llena de humanidad" sobre la dureza de estar solo.
Aplaudida por la crítica británica, "Keane" es un filme estadounidense independiente, galardonado en el Festival de Cine Americano de Deauville con el Gran Premio del Jurado y el Premio de la Crítica. "Keane no tiene nada que ver con los grandes estudios cinematográficos, es una película austera que consigue penetrar en la intimidad", explica Lewis, a lo que añade que, aunque una película independiente puede cosechar la mejor crítica del mundo, puede resultar "frustrante cuando no consigue atraer al público".
"En el mundo del cine hay sitio para todos, tanto para las películas de autor como para las grandes superproducciones y, aunque Keane es una gran película emocional y conmovedora, no podría hacer proyectos como éste todo el tiempo, porque enloquecería", añade Lewis, que se cargó al hombro el peso entero del film, rodado en 2005.
Lecturas sobre enfermedades mentales y visitas a centros de rehabilitación le sirvieron a Lewis, de 36 años, para meterse en la piel de Keane y entender cómo "la soledad sumada a un principio de desorden mental puede llevar a un camino de difícil regreso".
Dirigida por Lodge Kerrigan y producida por
Steven Soderbergh, director de "Oceans´s eleven" y "
Traffic", "Keane" está rodada con una cámara en mano que acosa al protagonista con planos cortos, en un estilo que consigue que el espectador penetre en la existencia de los habitantes que pueblan la película y en la dureza de su mundo.
El espectador no sale bailando del cine después de una película que "poco tiene de cuento de hadas", pero sí "reflexionando acerca de lo duro de perderlo todo e intentar seguir adelante", afirmó Lewis, ahora involucrado en escoger los futuros proyectos de "Picture farm", productora de películas como "The Baker" o "The Escapist", ambas de 2007.
Rodada durante 32 días en pleno centro de Manhattan, "Keane" no pretende ahondar en si la hija existe o es un fantasma más de los que viven en su cabeza, sino precisamente en un viaje hacia la locura que, sin necesidad de música de fondo, hace partícipe al espectador del sufrimiento de un esquizofrénico que experimenta momentos de cordura para darse cuenta de la soledad en la que vive.