16/08/2006
La actriz catalana Leticia Dolera estrena este viernes "Una café en cada esquina", de Ramin Bahrani, una película "muy honesta, que es lo que deberían ser todas las películas, sean buenas o malas, en el sentido de que expresen un punto de vista personal y no pretendan simular nada", declaró la actriz.
Aparte de la honestidad, Dolera se inclinó por el proyecto porque vio en ese guión "mucho corazón y mucha alma" y un mensaje que la atraía: "esta película habla de la soledad, de la necesidad de cariño, de sentirte perdido, pequeño, y buscar tu camino, de perseguir tus sueños". Eso fue precisamente lo que hizo esta joven actriz en su último año de instituto: "ese verano compaginé unas prácticas en un laboratorio con las pruebas para la escuela de Nancy Tuñón y me di cuenta de que me despertaba feliz y deseando ir a clase de interpretación", dijo.
Ese año se trasladó a vivir a Madrid para estudiar interpretación y le llegó su primera gran oportunidad: la serie televisiva "Al salir de clase", que para ella fue "como el despertar ante la cámara". Más tarde ha continuado apareciendo en series de éxito de televisión como "Hospital central", con un personaje "muy interesante", una enfermera cocainómana, y en "Los Serrano", donde lo pasó "de fábula" por el "buen rollo" y "el cariño" que reina entre el reparto.
Aparte de la televisión, Leticia Dolera también ha trabajado en cine, en películas como "Semen: una historia de amor", que fue su primer papel protagonista, o "Imaging Argentina", en la que fue dirigida por
Christopher Hampton, el creador de una de sus películas favoritas, "
Las amistades peligrosas".
"Un café en cualquier esquina", filme coprotagonizado por Ahmad Razvi, ha resultado ser "una aventura" para ella ya que, cuando se trasladó a Nueva York para empezar a rodar, su relación con el director, el estadounidense de origen israelí Ramin Bahrani (autor de "Strangers" y "Backgammon"), "se limitaba al guión y a una conversación telefónica". "Mi personaje es Noe, una chica perdida que viaja a Nueva York para buscarse a sí misma". En la ciudad conoce a Ahmad, un inmigrante paquistaní que sobrevive vendiendo café en las calles de un Manhattan "que no es el que estamos acostumbrados a ver en las superproducciones de Hollywoood".
Para esta joven actriz, que sueña con ser "una heroína de cualquier película de Hitchcock", su nueva película "tiene algo muy grande, ves que realmente el cine es universal porque te sientes identificado con un pakistaní que vive en Manhattan, esa es la magia del cine", declaró.
Dolera, que ha recibido el premio "Un futuro de cine" del Festival Cinema Jove de Valencia este año, apoya el cine, la tele y el teatro como meros instrumentos "para entretener", pero le gustan también "como medio de estimular el pensamiento y la reflexión".
El próximo proyecto de esta actriz, que se siente "muy libre" rodando en idiomas que no sean el suyo, es una miniserie de cuatro capítulos basada en un libro de Agatha Cristie y que se estrenará en Francia en noviembre. Además, este verano está rodando una película para televisión en catalán.