15/11/2006
Edward Norton se sonroja cuando los periodistas se dirigen a él como ´el mejor actor de su generación´. Y es que este intérprete nacido en Boston hace 37 años no presta atención a las listas que, periódicamente, publican los medios norteamericanos sobre los mejores actores.
"Hay gente muy buena de mi edad, muchos tiene un gran talento, pero no son conocidos. Agradezco el cumplido, pero no me creo nada de eso porque en este oficio hay que tener humildad y suerte", dice el protagonista de ´Las dos caras de la verdad´, donde eclipsó a la estrella
Richard Gere, y la controvertida ´X Una historia americana´.
Norton se muestra bastante tímido en el encuentro organizado con periodistas para presentar su nuevo trabajo, ´El ilusionista´, su primera película de época que mete al espectador en el mundo de la magia, la corrupción y el amor en la Viena de principios del siglo pasado.
En la que es su primera visita profesional a España, país que ha visitado en más de una ocasión porque tiene un tío en Málaga, Norton, que no se atrevió con el castellano, idioma que domina "un poquito", estuvo educado y reservado, y sin atisbos de esa intensidad que se le achaca.
Recién llegado de Nueva York, la ciudad en la que vive, promocionó esta historia en la que encarna un mago que el viernes se lanza en nuestro país con más de 200 copias. ´El ilusionista´, que en Estados Unidos ha recaudado 40 millones de dólares, es su primera aparición en la gran pantalla tras "esconderse" detrás de una máscara en la superproducción ´El reino de los cielos´. "Acepté el papel porque me pareció diferente a todo lo que había hecho.
Cuando me levanto por la mañana y miro al espejo no me veo como un mago, como un tipo oscuro, misterioso y exótico. Además, nunca había estado en una historia de época ni con un componente romántico tan fuerte. También me gustó la manera tan convincente que tenía mi personaje de hacer magia, y a mi siempre me ha fascinado la magia en el teatro, el poder de hipnotizar al público", advierte.
Aunque cree que hoy en día hay espacio para la magia "porque no se ha perdido ni en el cine, ya que cuando ves un filme como ´Matrix´ te quedas asombrado, y tampoco en la calle, aunque ahora los magos van con vaqueros y entablan con el público un diálogo más de tú a tú´, Norton si encuentra un punto en común con ´el ilusionista´: la disciplina con la que se toma su trabajo.
Así, el actor aprendió varios trucos de magia, experiencia que le valió para decir "que sé lo suficiente como para darme cuenta de lo poco que sé". Con ganas de tener una varita mágica para "hacer desaparecer los muchos problemas que tenemos y también a varias personas, algunas ya se han ido en las elecciones que acabamos de tener, pero todavía quedan bastantes en el poder que me gustaría que no estuvieran ahí", este ecologista convencido es licenciado en Historia por Yale y, desde pequeño, se interesó por la interpretación. "No tengo antecedentes familiares, sólo un tío pintor y otro músico.
Mis padres siempre han ido al teatro, al cine y, aunque no crecí en un ambiente bohemio, si vivía en un atmósfera con inquietudes artísticas. Mi madre era profesora de inglés, siempre estaba con Shakespeare. A mi familia no le extraño que me dedicara a esto", comenta el que fue el abogado cinematográfico de Larry Flint en ´El escándalo de Larry Flint´, de
Milos Forman. De Niro Ex pareja de
Courtney Love -llegó a tocar la guitarra con su banda, Hole- y
Salma Hayek - apareció en ´Frida´-, Norton confiesa que no tiene una estrecha relación con Hollywood, lugar al que define de "extraño" y que ha frecuentado "porque me han interesado los compañeros que tenía al lado", caso de
Marlon Brando, Robert de Niro o
Brad Pitt. "Hice ´The Score´´ por Brando y De Niro, de quien aprendí mucho porque trabaja de manera tan intensa que te eleva a otro nivel.
Con él no puedes fingir, todo tiene que ser verdad. Los grandes son grandes porque te llevan a otro dimensión", dice. De Niro es lo más para Norton, que también se mostró muy satisfecho de la polémica ´El club de la lucha´, con Brad Pitt. "No es que marcara un antes y un después en mi carrera, pero sí es de esos filmes que sientes que tienes que hacer porque necesitas contar esa historia y hablar a tu generación. Eso sólo pasa una o dos veces, y a mi me ocurrió con esta película que no tuvo éxito comercial en su momento, pero ahora el tiempo la ha puesto en la categoría de filme de culto", explica. ´El velo pintado´, con
Naomi Watts, y ´Pride and Glory´, son los próximos estrenos del también director y productor de ´Más que amigos´, tareas en las que repetirá muy pronto con ´Motherless Brooklyn´.
"Lo paso mejor dirigiendo que produciendo", confiesa el también actor de
Woody Allen en ´Todos dicen I Love You´. Nominado al Oscar dos veces por meterse en la piel de un joven asesino con doble personalidad -´Las dos caras de la verdad´- y de rebelde activista neonazi -´´X, una historia americana´-, Norton no tiene todavía la estatuilla dorada. "Toda esa parafernalia de los Oscar no es para mí, es sólo una pequeña parte del oficio, sólo se trata de una noche al año. Es como una fiebre que sólo dura 24 horas y luego vuelta a la normalidad. No quiero parecer cínico, pero los Oscar están perdiendo integridad, cada vez se parecen más a la política porque se invierte mucho dinero en las campañas de promoción de los filmes y los actores. No me gusta lo que rodea a estos premios", señala.