11/04/2006
La historia de amor que desde hace más de veinte años vive con el pequeño reino himalayo de Nepal llevó al escritor y fotógrafo francés Eric Valli a contar una épica historia de heroísmo, tradición y respeto por las costumbres ancestrales inspirada en la vida de sus dos buenos amigos tibetanos Tinlé y Norbou. "Podrían ser personajes de una novela de
Jack London, pero son reales.
Viví durante dos años y medio en el Dolpo, la región habitada más alta del globo, entre 4000 y 5500 metros de altura. Descubrí esta parte del mundo en 1983, cuando me envió la revista ´National Geographic´, y me convertí en el décimo extranjero que ponía el pie en lo más profundo del Himalaya nepalí, donde la cultura tibetana está más protegida de las influencias de la
India y la China", recordó Valli en la visita que hizo a nuestro país para presentar el que ha sido su debut en la dirección de largometrajes, ´Himalaya´.
Buen conocedor de la zona del Himalaya y reconocido por el rey de Nepal en el 92 por la labor y aportación que hacía al país, Valli se enamoró del lugar y de sus habitantes. "Hice la caravana de yaks -bueyes- que transportan sal de la montañas a las llanuras. También asistí a la muerte de un hombre y fui testigo de una historia de amor. Quise recrear todas estas emociones. Al principio iba hacer un documental, pero acabó siendo un documento etnográfico porque el mundo que retrato va a desaparecer", dijo el realizador de esta ópera prima que en 2000 estuvo nominada al Oscar como mejor película extranjera y que ese mismo año ganó el César a la mejor fotografía y banda sonora. España es el último país en el que se estrena este relato que va más allá que el de la travesía de una caravana de hombres y animales en la estación de las nieves. "Yo digo que es un western tibetano, pero es una historia universal porque hay drama, celos, tensión, lucha por el poder y orgullo", subrayó este colaborador de las publicaciones ´Geo´, ´Life´ y París Match´ que, antes de rodar el filme, escribió varios libros sobre el Himalaya.
Reales, sinceras y sin efectos especiales
El mayor sistema montañoso del mundo es el impresionante escenario de esta historia que comienza con el enfrentamiento de dos generaciones por liderar la caravana de yaks. "Somos de diferentes culturas, países y tenemos distintas lenguas, pero por debajo están los mismos huesos. Si ves las estúpidas historias que nos cuenta Hollywood, te das cuenta que hay un público hambriento de historias humanas reales, sinceras, sin efectos especiales. Me da cierta esperanza el éxito que ha tenido la película en todo el mundo, sobre todo en Francia, donde la han visto tres millones de personas", apuntó el también director de ´La pista´, filme ambientado en el desierto de Namibia. ´Himalaya´ se estrena este miércoles en España, la última plaza a la que llegará este pequeña joya de la cinematografía nepalí interpretada por actores no profesionales.
"Ni el mejor maquillador del mundo puede conseguir esas caras. Además, ningún actor resistiría nueve meses en las montañas, a esa altitud y en tan duras condiciones climáticas", declaró Valli, que no se considera fotógrafo y tampoco realizador. "Sólo soy un viajero interesado en la aventura humana", añadió Valli, uno de los poquísimos occidentales que ha podido filmar sin dificultades en esta remota parte del planeta.