11/11/2006
El Festival de Cine Europeo de Sevilla presentó "All the invisible children", en la que ocho grandes directores muestran su visión sobre la infancia y la situación de abandono y marginación de muchos niños en el mundo, en un proyecto auspiciado por UNICEF y su Programa Mundial de Alimentos.
La película, compuesta por siete piezas distintas firmadas por directores de diversa procedencia, clausuró la tercera edición del Sevilla Festival de Cine 100% Europeo, que aportará el 0,7 por ciento de sus ingresos de taquilla a UNICEF en una iniciativa pionera en ese campo, destacó su director, Manuel Grosso.
Esta obra colectiva, que se ha vendido ya a 97 países, no tiene fines comerciales y los beneficios económicos que genere se dedicarán a un proyecto que llevarán a cabo en Níger UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos, afirmó su presidenta, Cécile Sportis. La representante de UNICEF recalcó que este proyecto cinematográfico persigue "aportar visibilidad a la situación especialmente delicada de la infancia en el mundo, pues cuando las cosas van mal y hay una situación de peligro en el mundo, los niños son los primeros que sufren". También explicó que esta idea de apoyar a los niños más necesitados partió en 2003 de dos jóvenes, Chiara Tilesi y Maria Gracia Cucinotto, y subrayó que "el primer milagro fue que todos estos prestigiosos directores les abrieran las puertas a dos mujeres de 30 años y aceptaran realizar el proyecto".
"El segundo milagro fue la acogida que tuvo del Programa Mundial de Alimentos, que atiende actualmente a 25 millones de niños", manifestó Cécile Sportis, que agradeció además la subvención recibida del Gobierno italiano y de los patrocinadores privados. La película está realizada por realizadores de la talla de
Emir Kusturica (Sarajevo), Mehdi Charef (Orán),
Spike Lee (Atlanta),
Katia Lund (Sao Paulo), el británico
Ridley Scott y su hija Jordan,
John Woo (China) y el italiano Stefano Veneruso, el único que estuvo en su presentación y que destacó su gran satisfacción por haber participado en esta iniciativa.
Veneruso señaló que los directores tomaron la opción de basar sus cortos en sus propios recuerdos personales y que, en su caso, se apoyó en su propia infancia en un barrio periférico de Nápoles, mientras que otros como Spike Lee decidieron "hablar del SIDA y se han planteado otros problemas existenciales".
Sportis también precisó que Mhdi Charef firma el corto "Tanza", basado en su propia experiencia como niño soldado, aunque cambia el escenario real de Argelia por el de Liberia en su pieza. Tanto la representante de UNICEF como el director italiano coincidieron en que es una película dura pero "no demasiado fuerte, ni pesimista ni lacrimógena, sino que está hecha con mucha sensibilidad para que todo el mundo se impregne del mensaje".
El director de Sevilla Festival de Cine 100% Europeo, que elogió el fragmento de Veneruso, titulado "Ciro", por tener "el mejor final" que ha visto en sus últimos años, "muy simple pero muy hermoso", si bien resaltó que todas las piezas tienen "una gran calidad" y que, además, "la causa de la película lo merece".