14/02/2006
Triunfar en el cine con unos padres como
Ingrid Bergman y
Roberto Rossellini no ha debido ser fácil. Pero
Isabella Rossellini ha superado el peso de los apellidos y es, por derecho propio, una conocida actriz y modelo, tarea esta última de la que fue jubilada por una conocida firma de cosméticos cuando cumplió los cuarenta.
Con una sonrisa de Gioconda, la segunda de los tres hijos que tuvieron la famosa protagonista de ´Casablanca´ y uno de los nombres claves del neorrealismo, mira a su interlocutor con sus tristes y seductores ojos verdes. Esplendida a sus 53 años, esta italiana que creció entre los rodajes de papá y mamá, viajó a España para presentar ´La fiesta del Chivo´, la adaptación de la famosa novela de
Mario Vargas Llosa que ha filmado el primo y cuñado del escritor peruano,
Luis Llosa.
Vestida con un elegante y sencillo traje pantalón negro y una camisa blanca, atuendo que acompañaba con unos llamativos pendientes, Isabella Rossellini, que se consagró como intérprete con ´Terciopelo azul´, cinta dirigida por
David Lynch, con el que mantuvo una larga relación sentimental, está encantada con el papel que hace en esta producción que se estrenará el próximo 3 de marzo, el de Urania, la hija de Agustín Cabral ´Cerebrito´, que vuelve a la República Dominicana 35 años después de su marcha para rememorar lo que hizo que se marchara de su país, familia y de su gente. Recién llegada del Festival de Berlín, donde ´La fiesta del Chivo´ se exhibió fuera de competición, Rossellini mantiene encuentros con los medios de comunicación.
Mucho más delgada de lo que aparece en la película, la actriz y portada de más de 500 revistas de lujo y glamour pide agua y, muy educada, solicita que bajen la luz "porque hay demasiado brillo en mi cara". También pregunta en que idioma se van a hacer las entrevistas, no le importa que las preguntas se hagan en castellano "porque hablo italiano". Además del inglés, también habla francés y sueco.
"Estoy feliz porque a Mario Vargas Llosa le ha gustado mi interpretación. Estaba tan bien pensado y dibujado mi personaje, que lo único que hice fue leer la novela varias veces y estudiar a Urania. El libro lo dice todo, cómo se pone el jersey, como mira esta mujer que, aparentemente, es fría y distante. Le pregunté al director porque había pensado en mí para este papel porque las latinas siempre están sonriendo, son cálidas.
Y Luis me dijo que Urania era así, pero que le había pasado algo tan terrible que se le había congelado el corazón. Se había construido una coraza", explica. Rossellini, que debutó en el celuloide con ´Nina´, la penúltima película de su progenitora y la última de Vicent Minnelli, y cuya carrera despegó con ´Noches de sol´, ocultó sus llamativos ojos verdes con unas lentillas.
"Es que Stephanie Leonidas -la actriz que encarna a Urania de joven- tiene los ojos muy oscuros. También usé un maquillaje más oscuro para mi piel para parecerme más a ella", comenta la actriz, a quien, más que el contenido político de la cinta, le atrajo "el drama de unos seres humanos. "Me parece interesante el análisis que hace sobre la dictadura dominicana de Trujillo.
Me llamó la atención la forma tan detallista en la que Mario narraba la psicología de Trujillo y como éste había marcado no sólo a su familia y a los que le rodeaban, sino a todo un pueblo. Es una historia política y, al mismo tiempo, un drama muy personal", recalca esta actriz que nació en Roma y se trasladó a París a los cuatro años, cuando sus padres se separaron. Dice Rossellini que cuando estaban filmando ´La fiesta...´ empezó la guerra de Irak "y me di cuenta de los paralelismos que había entre Trujillo y Sadam Hussein.
La película muestra los excesos de la dictadura dominicana y también deja patente lo importante que es la libertad de expresión para que se sepa lo que pasa en el mundo. No me acordaba de lo que había hecho Trujillo, era muy pequeña, pero sí se me quedó en la memoria el nombre de Porfirio Rubiosa, que salía mucho en la prensa porque era un playboy. Cuando leí la novela, me sorprendió mucho saber que ese hombre al que yo recordaba siempre en fiestas, con mujeres ricas y bellas, había estado tan ligado a la dictadura", confiesa esta mujer que, aunque estaba contenta con su carrera de modelo, intentó hacerse un hueco en la interpretación. Los hermanos Taviani,
Nikita Mikhalkov,
Joel Schumacher,
Peter Weir,
Lawrence Kasdan, Abel Ferrara,
Peter Greenaway y Lynch -que también le dirigió en ´Corazón salvaje´-, entre otros cineastas, han contado con los servicios de esta mujer "fuerte, pero no fría" que, de pequeña "creía que el cine podía cambiar el mundo, ahora no estoy tan segura.
Es que era muy ingenua y, como lo he vivido tan de cerca y desde que nací, pues siempre he pensado que el cine tenía mucha fuerza. Papá cumple cien años Casada y divorciada de Martin Scorsesse y el modelo Jonathan Wiedemann, con quien tuvo a Electra-Ingrid, Isabela Rossellini, que hace once años adoptó a Roberto, no se cansa de alabar a Vargas Llosa por el retrato que hace de Urania. "Está tan bien escrito que le pregunté a Mario si era real. Cuando me dijo que no, que era ficción, no lo podía creer por lo bien que capta la psicología femenina.
Cuando te metes en un personaje tan complejo y dolorido como éste se te remueven muchas cosas. Siempre me resulta complicado explicar como hago mi trabajo porque es algo muy privado, pero cuando tienes que expresar miedo, ternura, odio, pues tienes que interiorizar estos sentimientos, echar mano de tus propias sensaciones. Aunque no voy a negar que también utilice la técnica para elaborar a Urania, que, si ha salido bien, ha sido por las muchas veces que he leído la novela y el guión. No hacía más que leer y leer, fue como cuando dices una oración para que se cumplan tus deseos", relata.
Urania es -subraya- uno de los personajes que más le han marcado. Como también lo hizo en su momento la sufrida Dorthy de ´Terciopelo azul´, una mujer "a la que también violan. Pero Dorthy, una muñeca loca, era muy diferente a Urania, lo único que tienen en común es que ambas son violadas", y el que encarnó en ´The Innocents´, de
John Schlesinger. "El filme no tuvo éxito, pero fue una maravillosa experiencia trabajar con John", reconoce la actriz, que recuerda a su padre en el cortometraje y libro que ha promovido con motivo del centenario del autor de ´Roma´, ´My Dad is 100 Years Old´.
"Quiero restaurar y conservar el trabajo que hizo mi padre porque, como les ha pasado a muchos grandes directores, no ganó dinero", asegura la misteriosa actriz, para quien el cine "no ha perdido glamour, no hay más que mirar a
Nicole Kidman, la más glamourosa de todas. El cine está pasando por un gran momento, hay películas muy distintas, grandes producciones de elevados presupuestos conviven con cintas más pequeñas como ´La fiesta del Chivo´. Estamos hablando de una gran industria que exige mucho dinero, el esfuerzo de mucha gente y el sacrificio de sus profesionales porque cuando ruedas pasas bastante tiempo alejado de la familia", añade.