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Pintor, actor, codirector de tres documentales y, en breve, cineasta. Jorge Perugorría, que comenzó en el teatro y con el tiempo se ha convertido en un hombre de cine, se prepara para dar el salto a la dirección en la ficción, terreno que pisará el próximo año con una historia basada en tres cuentos de autores contemporáneos cubanos. "Sigo siendo actor. Tengo mucho trabajo como intérprete, pero dirigir una película es una necesidad para la que se necesita tiempo", cuenta este conocido profesional cubano que transformará los tres cuentos en un guión con la ayuda de su compatriota Senel Paz -autor del libreto ´Fresa y chocolate´-. Su idea es poner en pie su ópera prima, todavía sin título, el próximo año, una historia que tendrá "de todo un poco, como nuestra vida. Pasará de lo sublime a lo ridículo, habrá drama y comedia... Todo lo que nos identifica como cubanos. No voy a ser novedoso", subraya. Pensando en la fórmula de la coproducción, vía ideal para levantar el proyecto, según sus palabras, Perugorría no estará delante de la cámara en su debut como realizador. "Sólo voy a interpretar el personaje del director", apostilla este actor que ha tenido "grandes maestros, tanto del cine cubano como del español", dándole órdenes. Y cita a Tomás Gutiérrez Alea, Tabío, Bigas Luna, Manolo Gutiérrez Aragón. "Los críticos son los que tendrán que decir mis referencias cuando vean el resultado, quien de todos ellos me ha influenciado más", expone el actor, que este martes presenta en la Casa de América ´Santiago y la Virgen en la Fiesta del Fuego´, documental dedicado al pueblo de Santiago de Cuba que ha filmado con el director de fotografía Angel Alderete, con quien también hizo el trabajo del mismo género ´Iré Habana´. "En el cine siempre sale La Habana, muy pocas veces sale el resto de Cuba. Aprovechamos el festival que se celebra en julio, la fiesta del fuego, para hablar de las gentes, tradiciones musicales y ceremonias religiosas de Santiago de Cuba, donde están las raíces de la espiritualidad de mi país", comenta Perugorría. Harto de que la literatura y los intelectuales foráneos hablaran de la mitología de la revolución y de sus protagonistas, el actor pone la cámara "en el pueblo, que es el que se sacrifica para que la utopía y las ideas revolucionarias continúen en la isla", resalta el también coautor del documental ´Habana abierta´. Dice Perugorría que el documental es un género que le da mucha libertad y que en su país siempre es un material importante "porque queda como testimonio de lo que está pasando. Los documentales no son productos pensados para el público y tampoco hay un productor que tenga que responder a un presupuesto. Y en mi caso, me aporta experiencia para mi estreno en la ficción". Profesional y afectiva Así, siguiendo el mismo camino de muchos cineastas cubanos, Perugorría ha tenido en este género un banco de pruebas para pasar de actor a director. "Actuar es maravilloso, pero tengo inquietud de ser autor, de contar y dar mi punto de vista de las cosas. Como me pasa con la pintura, es una mezcla de curiosidad y de encontrar nuevas formas de expresarme", confiesa. Acabar el rodaje de ´El corazón de la tierra´, de Antonio Cuadri, y comenzar a filmar en Canarias ´Oscar, el color del destino´, cinta sobre el pintor tinerfeño Oscar Domínguez en el que tiene como pareja a Victoira Abril, son los trabajos más inminentes del actor, que con ´Una rosa de Francia´ regresó al cine español, con el que mantiene una relación "profesional y afectiva" que espera que dure toda la vida. Perugorría quiere seguir como hasta ahora, jugando con la pintura, la actuación y la imagen, y vinculado a la cinematografía europea y latinoamericana, "que me han proporcionado personajes más interesantes y me ha enriquecido como ser humano. Nunca me he arrepentido de haber viajado a Hollywood", expresa el actor, que califica la actual situación de la cinematografía cubana de "muy interesante". "Gracias a la tecnología digital -prosigue-, muchos jóvenes están haciendo películas independientes de las instituciones oficiales".
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