16/02/2006
Guillermo Fesser reedita las memorias de su asistenta Cándida , "Cuando Dios aprieta, ahoga pero bien", con nuevas peripecias vitales de esta surrealista mujer y anuncia una película basada en su personaje y ambientada en Nueva York que ha escrito y dirigido él mismo.
Guillermo Fesser, componente del dúo Gomaespuma, define a Cándida como "una Mary Poppins a la española que, en lugar de volar, viene de San Blas y en metro", razón por la que se decidió el pasado verano a debutar en la dirección con esta historia de "una mujer mágica que no proviene del país de los caramelos sino de un hogar infeliz".
Hace siete años Fesser noveló las memorias de su asistenta Cándida en "Cuando Dios aprieta, ahoga pero bien", un libro en el que plasma el relato de una mujer que ha tenido que hacer frente, con una forma a veces surrealista de ver la vida, a una vida llena de dificultades, desde un marido que la maltrataba y la engañaba, hasta ocho hijos que han pasado por la droga, la delincuencia y la cárcel. "Esta reedición es un puente entre el punto final del primer libro, y la grabación de la película", comentó Fesser durante la presentación del libro, en que la que también se celebró, con tarta y velas incluidas, el 75 cumpleaños de Cándida.
"He pasado muchísimo y he sufrido mucho pero ahora soy muy feliz", comentó Cándida que después de compaginar multitud de trabajos como asistenta, ahora trabaja como crítica de cine en el programa vespertino que "Gomaespuma" tiene en Onda Cero, y que ha protagonizado la película de ficción inspirada en su persona. "A mí me gusta hacerlo todo bien y tengo mucha paciencia, así que con esas dos cosas he hecho la película, `Cuatro meses que hemos tardado`", exclama Cándida, y añade: "Esta es la primera y la última que hago.
Estas cosas tardan tanto que igual no llego a verla, y ahora estoy tan emocionada que no duermo por la noche", detalló. El film está ambientado en Nueva York: "Me conozco Manhattan entero, todo el día en taxis para arriba y para abajo con un Rey Mago -un hombre con turbante-, al volante. Y encima, no le entendía porque hablaba muy rápido" comenta Cándida que definió este filme como "un peliculón de miedo". Narrado en primera persona y con su propio lenguaje, en este libro Cándida llama a la cama plegable la "cama plegaria", al vuelo charter vuelo "chandal", y para pedir ayuda pide que le echen "una mano al cuello".
Al contrario que en la primera edición, Cándida no es ahora la única protagonista del libro, dos de sus hijos -fallecidos a causa de la droga-, protagonizan un extenso capítulo a través de las cartas que escribieron a una amiga y en la que hablan de su madre, algo que ayuda a "entender la relación madre-hijo que en el primer libro estaba menos perfilado", detalló Fesser.