11/02/2006
Las 50 estatuillas de los Oscar que se entregarán el próximo cinco de marzo están expuestas desde este viernes en Hollywood, donde los turistas juegan a ser candidatos (y premiados) en una larga cola para retratarse con el trofeo.
Lo alzan, sonríen, posan y hasta se emocionan dando las gracias. "Nunca pensé tener un Oscar en mis manos", afirmó
Alexis Kerry, una chica que con tres amigas viajaron este fin de semana desde San Diego a Hollywood (las dos ciudades están separadas por 300 km.). Aquí se encontraron con la exposición ´Conozca a los Oscar: las 50 estatuillas dorada´, en una sala en los alrededores del Teatro Kodak, donde se realizará la gala.
Alexis estudia ´Actuación´ y sueña con tener en su casa uno de los hombrecitos de níquel, plata, cobre y bañados en oro de 24 quilates. De momento se conforma con unos segundos de gloria/ficción: subió al podio, alzó el trofeo, posó muy sexy y jugó a secarse las lágrimas para una foto.
La muestra, que es gratuita, estará abierta durante tres semanas en una pequeña sala del centro comercial Hollywood & Highland. La inauguración contó con la presencia de los altos jerarcas de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas que conceden el premio.
"Esto es muy pesado", se quejó Jim, un niño de cuatro años que paseaba junto a sus padres, quienes se encontraron, de repente, con el ejército de estatuillas de cuatro kilos y 34,29 centímetros de alto. Les llamó la atención el espectáculo y se sumaron a la cola. Alfombra roja Para hacer la experiencia lo más parecida a la realidad, la sala se recorre por encima de una alfombra roja impecable, con una música de fondo tan triunfal como la de la pomposa ceremonia.
Los Oscar posan en vitrinas vigiladas, con el mismo celo que una joya preciosa en un museo, por varios guardias en los alrededores del local, donde además se desplegó una exposición de fotografías de ganadores de Oscar y nominados para la próxima entrega. En dos pantallas se transmiten los llantos, gritos y actuaciones graciosas de ´oscarizados´ o presentadores que marcaron con histrionismo ediciones del célebre premio. En una pequeña sala de cine aparte pasan las escenas original y editada de dos películas. "La verdad es que ha sido una coincidencia estar hoy aquí, pero voy a aprovechar y tocar un Oscar; mis hijos y yo queremos saber qué se siente", comentó Ben Clarkson, un turista inglés.
Los Oscar llegaron a Los Angeles la semana pasada, provenientes de una exposición en Nueva York en un vuelo denominado ´Oscar 1´, de una importante aerolínea comercial. Hasta el tres de marzo todos los candidatos anónimos que paseen por Hollywood podrán ver de cerca los galardones, que luego de su exhibición permanecerán bajo estrictas medidas de seguridad guardados hasta ser llevados el 5 de marzo al teatro, donde esperarán la lectura de los sobres que llevan el nombre de sus próximos dueños.