22/10/2006
"Se acabó la ´sex symbol´, ahora llega la madre", confiesa Maribel Verdú a sus 36 años, en un momento profesional que estima más maduro y menos centrado en su apariencia física. Tras cerca de tres años apartada de la gran pantalla ha regresado con ´El laberinto del Fauno´, de la mano del cineasta mexicano Guillermo del Toro.
"Se acabó la ´sex symbol´, ahora llega la madre", confiesa
Maribel Verdú a sus 36 años, en un momento profesional que estima más maduro y menos centrado en su apariencia física. Tras cerca de tres años apartada de la gran pantalla ha regresado con ´El laberinto del Fauno´, de la mano del cineasta mexicano Guillermo del Toro.
En esta película "no enseño ni un tobillo", recalca la actriz madrileña que vuelve a vivir un buen momento profesional al rodar ahora a las órdenes de
Gracia Querejeta.
PREGUNTA: ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Guillermo del Toro?
RESPUESTA: Guillermo te hace partícipe de todas sus historias, te pregunta, te consulta... Y sólo puedes decirle gracias. Es un tipo grande en todos los aspectos. Está lleno de talento, pero, sobre todo, tengo que destacar de él su enorme generosidad. Los genios como él siempre van a su bola y es muy difícil que compartan contigo lo que tienen en la cabeza.
P: ¿Qué le parece la película?
R: Bestial. Guillermo mezcla dos mundos, el de la fantasía y la realidad. Me gusta mucho lo que le dice mi personaje al capitán franquista de la película, que su hijo nunca sabrá la identidad de su padre. Esa es la mayor venganza que le puedes hacer a un hombre que lo aguanta todo: las torturas, los golpes....
P: ¿Volvería a trabajar con Del Toro?
R: Por supuesto. Si el ´gordo´ -así llama al director mexicano- quiere que diga una frase en una película, lo hago, aunque sea de figuración. Lo que él quiera.
R: No, yo no he elegido a nadie, a mí me han elegido. Es cierto que sí seleccionas un guión dentro de los que te mandan, pero el director te elige a ti. Si pudiese, yo ahora me iba a trabajar con Amenábar. Pero si no te llaman no tienes oportunidad. Entre los sueños cumplidos estaba trabajar con Gracia Querejeta, y ahora soy la protagonista de su película. Me llamó y dije ´ha sonado la flauta´.
P: En ´El laberinto del Fauno´ participa la jovencísima Ivana Vaquero, y usted empezó a trabajar con 13 años. ¿Qué consejos le dio durante el rodaje?
R: Yo no doy consejos, eso es algo muy difícil. Ivana es una actriz brillante y como persona muy tierna, muy buena gente. La relación que tenemos las dos es de complicidad, y resulta una delicia trabajar con ella. Historias con peso
P: La película tiene un gran reparto. ¿Cómo resultó trabajar con Sergi López?
R: Sergi es un cachondo mental, un compañero de viaje genial. Cuando le ponían el uniforme y le engominaban el pelo yo le decía: no tiene nada que ver contigo. Me parece que hace el mejor papel de su carrera a pesar de cómo contrasta su personaje con su personalidad.
P: ´Belle Époque´ llegó a los Oscar. ¿Qué espera de la película?
R: Me gustaría que saliese Pedro -Almodóvar- por España y nosotros por México. Sería maravilloso. Irme a Hollywood me da igual, pero sí quiero que la película esté ahí, que tenga la oportunidad de que la vea tanta gente. Se lo merece, puede llegar donde le dé la gana y optar a lo que quiera.
P: ¿Cuáles son sus próximos proyectos?¿Cambiará cine por teatro o televisión?
R: El ´gordo´ me ha traído suerte. Estuve dos años y medio sin rodar una película y me llega Guillermo y me ofrece esto. Me quedé muerta. Esto sí que es una vuelta al cine. En Argentina rodé ´El niño de barro´ de
Jorge Algora. Es la historia del primer niño asesino. Luego me he ido a México a rodar con Rodrigo Plá ´La zona´ con un papel pequeño, pero una historia bestial, dura, muy terrible. Ahora estoy con Gracia Querejeta, mano a mano con la Portillo (
Blanca Portillo) en ´Siete mesas de billar francés´. Por último, termino el año con Gonzalo Suárez, una comedia que se llama ´Oviedo Express´ y es divertidísima.
P: ¿Qué criterios sigue para elegir un proyecto?
R: Me tiene que llegar. Hay directores muy importantes que me han mandado guiones y no me han gustado nada. Tengo que confiar en el director y me tiene que gustar mi personaje. Pero me importa más la historia que se cuenta que esa cosa vanidosa de tu personaje. He hecho personajes muy buenos en películas muy malas, lo cual no sirve de nada.
P: Su carrera está marcada por un cine de acento hispano. ¿Le hubiera gustado probar en Hollywood?
R: No he tenido oportunidades, o no las he querido aprovechar. El tipo de cine que me han ofrecido es muy comercial, que no me interesa. Quiero decir que no me han llamado los hermanos Cohen, ni
Woody Allen, con lo cual prefiero quedarme donde estoy haciendo películas de verdad, donde a la gente le pasen cosas.
Borja Prada