31/05/2007
Estrella de la comedia romántica junto a Julia Roberts, la rubia Meg Ryan ya no es la chica de la película, sino la madre. Ese es el papel que encarna en ´Entre mujeres´, ópera prima de Jonathan Kasdan -hijo del director de ´Fuego en el cuerpo´- que este viernes se estrena en España.
Licenciada en Periodismo y con una infancia difícil -no se habla con su madre desde que ésta abandonó a la familia cuando ella tenía quince años-, Ryan entró en la gran pantalla de la mano de George Cukor con ´Ricas y famosas´, aunque el papel que le abrió las puertas fue el taquillero título protagonizado por Tom Cruise, ´Top Gun´. ´Cuando Harry encontró a Sally´, ´Algo para recordar´, ´Tienes un e-mail´ y ´French Kiss´, son algunos de los trabajos más conocidos de esta actriz y productora norteamericana que en el rodaje de ´El chip prodigioso´ conoció al que se convirtió en su marido y padre de su hijo Jack, Dennis Quaid, del que se separó por su ´affaire´ con Russell Crowe.
PREGUNTA: En ´Entre mujeres´ aparece una Meg Ryan distinta.
MEG RYAN: Es un gran personaje dentro de una historia muy coral. Ningún actor es dueño de la historia, todos somos piezas de la película. Me gustan estas producciones porque no he tenido ni la presión ni la responsabilidad de llevar todo el protagonismo en mis hombros.
PREGUNTA: Pues dicen que le costó mucho tomar la decisión de hacer la película.
MEG RYAN: Me pasa siempre. Me relajé cuando supe el nombre del director. Con Jake sabía que estábamos en buenas manos.
PREGUNTA: El filme retrata cómo las mujeres pueden cambiar la vida de un hombre.
MEG RYAN: Hombres y mujeres somos poderosos. Cuando estás en una situación de poder, hay que intentar ejercerlo de la mejor manera, de forma productiva y con mucha comprensión hacia los demás.
PREGUNTA: Muchos opinan que las estrellas de Hollywood tienen demasiado poder.
MEG RYAN: No sé qué contestar. Creo que algunas veces no ponemos a la audiencia en el sitio que se merece. El público no se deja influir fácilmente. Puede que escuchen a los famosos, pero tienen su propia opinión. Nadie va a votar a un partido porque tal o cual actor se lo diga. Pero sí se puede influir. Por ejemplo, con
Jane Fonda puedes estar o no de acuerdo, pero ella tiene mucha fuerza, y todo lo que hace y dice provoca mucha curiosidad en todo el mundo.
PREGUNTA: ¿Es difícil ser honesto en su profesión?
MEG RYAN: Sí. Estamos en una ciudad en la que hay mucho miedo.
PREGUNTA: ¿Ha acusado la ´novia de América´ la falta de papeles?
MEG RYAN: A las mujeres de mi generación -tiene 45 años- nos dijeron que podíamos tenerlo todo y en eso estamos. Pienso que la generación del ´baby boom´ ha cambiado Hollywood. Antes de que la meca del cine acabe conmigo, yo habré acabado con ella antes -risas-. No estoy interesada en interpretar a la chica ingenua toda mi vida. Ahora, Hollywood está más preocupado por dar con un género que enganche al gran público que en aparcar a los profesionales que hemos traspasado la barrera de los cuarenta. El juego de la fama
PREGUNTA: En este negocio, la belleza es una herramienta fundamental.
MEG RYAN: Las mujeres todavía estamos tratando de encontrar nuestro lugar en Hollywood. Hemos conseguido mucho, pero el camino es largo. Lo importante es ganarte el puesto con honestidad e integridad no haciendo un alarde de sexualidad que acabe contigo antes de empezar.
PREGUNTA: Está a punto de rodar un filme en La Habana sobre la vida de Hemingway.
MEG RYAN: Sí, pero sólo puedo decir que mi personaje es totalmente diferente a todo lo que he hecho hasta ahora. Es uno de esos proyectos que sólo aparece una vez en la vida.
PREGUNTA: Cuando empezó ¿qué tipo de actriz quería ser?
MEG RYAN: Estaba muy influenciada con los filmes de los setenta, pero también disfrutaba de los de los años treinta y cuarenta, las historias románticas de la época.
PREGUNTA: ¿Le sigue divirtiendo actuar?
MEG RYAN: Sí. Me he tomado un año y medio de descanso porque estaba cansada con toda la publicidad que me rodeaba. Jamás me cansaré del arte de contar historias, de vivir dentro de la piel de otra persona.
PREGUNTA: ¿Cómo se enfrenta a la soledad?
MEG RYAN: Está presente en mi vida, pero estoy feliz conmigo misma, mi familia, mis hijos -ha adoptado una niña china-... Me gustaría tener pareja, pero cada vez es más complicado porque cuando llegamos a cierta edad buscamos algo concreto. Además, estamos menos dispuestas a cambiar ciertas cosas de nuestras vidas o de nosotras mismas. La experiencia te enseña, pero el amor es un golpe, es irracional, y eso es lo fascinante.
PREGUNTA: ¿Qué le enseñó el matrimonio?
MEG RYAN: Que puede ser desastroso para una pareja encontrar diversión y atención fuera de casa. No voy a contar por qué me divorcié de Dennis. Todos los medios han especulado sobre ello, pero no voy a llorar por eso.
PREGUNTA: Ustedes están en un escaparate, son famosas, la gente quiere saber...
MEG RYAN: La fama te puede destruir. No pienso mucho en eso, no merece la pena. Todo lo que me pasó fue porque nadie es inmune al juego de la fama.
PREGUNTA: Su apariencia es frágil, pero sus íntimos dicen que es muy fuerte.
MEG RYAN: De niña mi mayor miedo era hablar en público. Una vez tuve que hacer un discurso y estaba aterrorizada. Pero hice el discurso y me convertí en actriz.