29/08/2006
La 63 edición de la Muestra Internacional de Cine de Venecia se inaugurará este miércoles en medio de las polémicas y guerra entre las estrellas por la primera Fiesta del Cine de Roma que se celebrará en octubre. "No nos han quitado ningún filme.
A Roma van a ir los filmes que no han querido en Cannes (Francia) ni en Venecia", declaró a la televisión italiana el director del festival veneciano, Marco Muller, desatando una verdadera lluvia de reacciones en todo el país. Indignados por el comentario, los organizadores de la llamada fiesta romana, concebida y fuertemente sostenida por el alcalde y cinéfilo Walter Veltroni, que se celebrará del 13 al 21 de octubre próximos, piden respeto y defienden la calidad de los filmes invitados.
"En Italia se vive con el terror de lo nuevo", comentó Veltroni, quien asegura que se trata de una fiesta del cine popular, organizada para un público no especializado y cuyo jurado será compuesto por 50 espectadores y "no por un director de cine japonés".
Con un presupuesto de cerca de 12 millones de euros, todos procedentes de fondos privados, la fiesta de Roma se convirtió en la pesadilla de Venecia, calificada de "vieja señora con reumatismos", que no logra recaudar recursos del sector privado y sobrevive con dificultad con los aportes del Estado. Según datos no oficiales la Mostra recibirá 8,5 millones de euros, de los cuales 5 millones del Estado, ubicándose así como el festival más pobre entre los más grandes. "A Roma le sobran los patrocinadores, todos privados", escribió el diario ´La Repubblica´, que recalca el interés de los productores por abrir un nuevo frente en el mercado del cine en Europa, menos costoso con respecto a Venecia, cuyos precios resultan siempre excesivamente altos.
Mientras tanto, comenzaron a llegar al Lido veneciano divas de antaño, entre ellas la francesa
Catherine Deneuve, presidente del jurado y la nueva estrella de momento,
Scarlett Johansson, protagonista del filme de apertura "La dalia negra" del maestro del thriller
Brian de Palma, quien compite por el codiciado León de Oro.