26/09/2009
La actriz puso la nota de glamour en la clausura del Festival de San Sebastián, donde presentó ´Mother and Child´.
Naomi Watts ya no se tiene que pelear por conseguir buenos papeles. Muy solicitada, la que es la mejor amiga de
Nicole Kidman puso la nota de glamour al cierre de la fiesta anual del Festival de San Sebastián, donde, además de presentar la cuarta película de
Rodrigo García, ´Mother and Child´, participó en la gala de clausura. Admiradora de los personajes femeninos que retrató el cineasta colombiano en ´Cosas que diría con solo mirarla´ y ´Nueve vidas´, Watts se adentra en el universo del hijo del Nobel Gabriel García Márquez a través de su amistad con Alejandro González Iñárritu, que la dirigió en ´21 gramos´.
"Me gustan los directores latinos, funciono muy bien con ellos. Iñárritu me llamó y me habló de este proyecto del que me enamoré porque había tres maravillosos papeles para mujeres -los otros dos están interpretados por
Annette Bening y Kerry Washington-", dijo. Por su físico, a la rubia intérprete inglesa le han confiado roles "dulces, serenos y vulnerables". No es el caso de ´Mother and Child´, donde se mete en la piel de "una auténtica cabrona", bromeó la actriz de ´Promesas del Este´, el remake norteamericano de ´Funny Games´ y, por ahora, la última versión de ´King Kong´. Y es que en esta producción que aborda la adopción, la maternidad y las relaciones entre madres e hijos, Watts se pone el traje de una mujer "muy dura, pero no mala. No creo que sea una villana, sino una mujer que ha sufrido mucho y a la que le cuesta conectar con los demás. Muchos de los papeles que hago tienen que ver con el viaje de relacionarte con el otro, de no sentirte tan solo en este mundo", declaró.
Miedo
A punto de cumplir 41 años, esta británica que se trasladó a Australia a los 14 años y a la que le costó una década situarse en el mapa cinematográfico -lo consiguió con ´Mulholland Drive´, de Davis Lynch-, lamentó no haber compartido ni un solo plano con Annette Bening, a la que admira, aunque sus favoritas son Meryl Streep y
Julianne Moore. Casada con el también actor
Liev Schreiber, con quien tiene dos hijos, Watts, que está en el filme que rueda en Londres Woody Allen, confesó que "cuando me da miedo el material que me entregan, busco razones para no hacerlo. Por eso creo que me quedé embarazada, lo que retrasó el rodaje de este filme", concluyó.
Pero Rodrigo García esperó. Al director y guionista se le atribuye una sensibilidad especial para hablar de las mujeres. "Me interesan, me gustan, me sorprenden y me divierten las mujeres, pero no tengo un discurso sobre cómo son. Además, me voy haciendo mayor y confieso que cada vez me interesan más los cuarentones que no acaban de crecer.".
(COLPISA, Ch. L. Monjas)