12/07/2006
El español Sergi Sagas creador de los efectos especiales de la película "
Superman Returns", de
Bryan Singer, ha señalado que en los últimos cuatro años se ha producido una auténtica revolución en el terreno de los efectos visuales para el cine. Sagas es director técnico sénior de Sony Pictures Imageworks, empresa líder de las que participaron en los efectos visuales de la nueva entrega de Supermán, que se estrena en las pantallas españolas.
Recién licenciado en Informática por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), el español se marchó a estudiar cine a Los Angeles y al poco tiempo entró a trabajar en los estudios de Disney, en los que desempeñó durante ocho años el cargo de director técnico de películas de animación como "
Fantasía 2000", "
Hércules" o "
Dinosaurios". En una entrevista concedida a Efe, Sagas ha explicado que de esos ocho años que estuvo en Disney hasta los cuatro últimos que ha estado en Sony Pictures Imageworks, "los efectos visuales cinematográficos han dado un giro de 360 grados".
Sagas matiza que "el avance ha sido tan grande que hoy resulta casi imposible distinguir entre un personaje real y uno creado digitalmente". Esta perfección es de tal envergadura que "incluso en ´Superman Returns´ hay algún primer planos de Supermán creado de manera digital, que no se puede distinguir de los grabados por el protagonista". Sergi Sagas recomienda al público que "disfrute de la película y no se fije en los efectos especiales, que no son los auténticos protagonistas, sino un vehículo al servicio de la historia".
Durante un año y medio, el especialista español ha estado vinculado a esta superproducción, a la que llegaba con la experiencia acumulada de su anterior trabajo para "Spiderman-2", por la que su equipo obtuvo el Oscar a los Mejores Efectos Visuales. En la fase de preproducción de "Superman Returns", Sagas intervino durante seis meses "en el desarrollo de la cara del Supermán digital". Posteriormente, apunta, participó en la creación de la secuencia de la destrucción del avión, que, como recuerda, "es la primera secuencia en que aparece Supermán en la película, que es la más larga y la que tiene un mayor número de efectos".
Para los más de 150 minutos que dura la película se han necesitado unos 1.400 efectos visuales, entre ellos, según Sagas, "efectos tan evidentes como explosiones, aunque la mayoría son invisibles como cuando se recrea el público de las graderías de un estadio de béisbol".
Generalmente, comenta el técnico español, "se recurre a los efectos para reducir costes y organización como en el caso del estadio de béisbol, que requeriría miles de extras, o por una cuestión de seguridad, porque no se puede tener a un actor colgado de un avión". Sergi Sagas aspira a poder trabajar algún día en España, porque "aquí hay mucho talento y la tecnología es la misma en España que en Estados Unidos". Sagas considera que "falta confianza entre los productores y los inversores en apostar por un proyectos de estas características, que se puede hacer igual o mejor aquí que en Hollywood".