05/08/2006
Mito nacional, María Antonia Abad, verdadero nombre de Sara Montiel, salió de la nada y llegó a la gloria. "Nunca he presumido de nada; siempre he odiado la mentira y he tenido problemas por ser tan sincera", apostilla este huracán de 78 años aún activo en el campo musical.
En su casa madrileña repletada de antigüedades, cuadros, jarrones y fotografías, la actriz y cantante manchega se declara una ave nocturna -de día se define como "un topo"- para la que son sagradas sus dos horas diarias de gimnasio, contestar el correo y fumarse un puro. Alejada del celuloide desde 1975, año en el que estrenó ´Cinco almohadas para una noche´, la diva se dio a conocer en el cine con ´Locura de amor´, hizo de piel roja en ´Yuma´ y mestiza en ´Veracruz´. También protagonizó ´La violetera´, ´
Carmen la de Ronda´, ´El último cuplé´ y ´Esa mujer´.
Además, Saritísima, superlativo que se inventó Terenci Moix, ha subido a los escenarios con numerosos espectáculos de variedades, ha participado en varios programas de televisión y se casó con el director norteamericano
Anthony Mann, el empresario José Vicente Ramírez, el mallorquín Pepe Tous -con el que adoptó a Thais y Zeus- y el cubano Tony Hernández.
PREGUNTA: ¿Le gusta el mundo en el que vive?
SARA MONTIEL: No. No estoy contenta con los americanos y tampoco con los israelitas. Todo son guerras, muertes y bombardeos. Me alegro de haber nacido cuando lo hice y no en este mundo de locos tan duro.
PREGUNTA: Pero en España se vive mucho mejor que antes.
SARA MONTIEL: A España la veo jodida. Toda mi familia es de izquierdas, yo también, pero ya no porque rectificar es de sabios. Eso sí, respeto a todos y no me meto en nada. Estuve en Cuba y no dije nada de Castro, aunque no es bueno para el pueblo.
PREGUNTA: De todos los acontecimientos que ha vivido ¿de cual guarda mejor recuerdo?
SARA MONTIEL: De los cuatro años que pasé en México, un país muy libre y con una calidad humana increíble. Allí tuve la suerte de conocer a muchos españoles exiliados que me ayudaron a saber porque yo iba regular. Pero como era muy lista y despierta, me puse la pila rápido.
PREGUNTA: ¿Y el peor?
SARA MONTIEL: Pues lo de la censura, que incluso elegían el color de la lencería que sacaba en las películas. El público no supo que tenía unas piernas preciosas hasta 1963. Antes decían que no las enseñaba porque las tenía torcidas, gordas y feas. En los guiones no podía haber un divorcio, ni amantes ni escotes porque la Iglesia estaba bien metida.
PREGUNTA: Se la ve una mujer muy decidida. ¿Qué le da miedo?
SARA MONTIEL: Pues lo que a todos. Las dos Rocíos se han ido y eran más jóvenes que yo. Mi hermana Elpidia murió con 92 años y hago cálculos, aunque no muchos, para ver si puedo pasarle. No soy miedosa, pero a esta edad sí piensas en la muerte, y para eso, gracias a Dios, nadie está preparado.
PREGUNTA: ¿Piensa en el futuro?
SARA MONTIEL: Sólo en el de mis hijos. Yo tengo presente, que es maravilloso porque estoy bien de salud y mis hijos están preparados. Thais es licenciada en literatura inglesa, erudita en Shakespeare por Cambridge.
PREGUNTA: ¿Qué le queda por hacer?
SARA MONTIEL: He podido dirigir, pero no con mi nombre porque no tenía estudios. Sí me hubiera gustado contar una historia basada en la literatura española, que es riquísima.
PREGUNTA: ¿Le ha hecho daño la prensa rosa?
SARA MONTIEL: No más que a otros. Cometí el error de casarme con el cubano y, aunque no me arrepiento, sí me digo a mí misma por qué lo hice. Mejor que se meten con los que estamos vivos que con los muertos. Antes era otra cosa, ahora hay programas que sólo degüellan y despellejan. Pero una tiene mucho sentido del humor.
PREGUNTA: ¿También le hacen gracia las imitaciones?
SARA MONTIEL: Tengo dos amigos íntimos travestís que lo hacen divinamente.
No a Buñuel
PREGUNTA: ¿Es partidaria de la cirugía estética?
SARA MONTIEL: Estoy empeñada en que me hagan el cuello porque me veo arrugas, pero el médico me dice que lo tengo de bailarina. Se abusa en las bocas, pero me parece bien si no te cambian tu cara y te dejan sin expresión.
PREGUNTA: Menudo revuelo se armó cuando contó su relación con Severo Ochoa.
SARA MONTIEL: No lo esperaba. Pensé que se iba a armar una buena cuando dije que
Luis Buñuel me propuso hacer dos películas en México y dije que no. Después, el productor de ´Tristana´ quiso que yo fuera la protagonista, pero Buñuel dijo que no quería a esa cupletista. Pensé que todos los cineastas sesudos se me iban a echar encima.
PREGUNTA: ¿Es usted una de las últimas estrellas patrias?
SARA MONTIEL: La verdad es que no hay muchas. Hay que nacer con ese don y luego ir mejorando. Mi suerte ha sido ser como soy y trabajar mucho porque llevo 61 años en esto, sin parar. Empecé en el 43, con quince años, en un papel de colegiala, y al año siguiente ya era protagonista junto a
Fernando Fernán Gómez.
PREGUNTA: ¿Qué echa en falta?
SARA MONTIEL: A los seres queridos. De mi madre me acuerdo constantemente porque es la única que me ha ayudado en esta profesión para la que tienes que tener una gran devoción porque es durísima. No me quejo porque he tenido una carrera maravillosa, me conocen en todo el mundo y tengo dos hijos estupendos. Repetiría todo lo que he hecho porque marcar una época y tener un estilo cantando es muy difícil.
PREGUNTA: ¿Y tiene a alguien para coger el testigo?
SARA MONTIEL: No veo a nadie.
Ana Belén, muy al principio, parecía que sí, pero no...
PREGUNTA: Su hijo ha decidido seguir sus pasos.
SARA MONTIEL: Sí, pero no me va a imitar porque no tiene nada que ver conmigo. Le digo que trabaje mucho, que no se fíe de nadie porque luchas con gente muy envidiosa que te pone zancadillas.
PREGUNTA: Ha sido más aprovechada como cantante que como actriz.
SARA MONTIEL: A los cuatro años supe que quería cantar. En Orihuela -en Campo de Criptana pasó muy poco tiempo- cogía unas colchas y salía al patio con mi hermana y una vecina y hacía la función. Me pusieron el mote de ´la muñeca´ y me hacían corro cuando cantaba temas de
Imperio Argentina. No me siento desaprovechada por el cine. He sido una actriz comedida, no he sido
Ingrid Bergman porque les gustaba más como cantante.
PREGUNTA: Conquistó Hollywood por el beso que le dio
Gary Cooper, con Burt Lancastar como testigo, en ´Veracruz´ ¿Lamenta no haber hecho carrera en la ciudad de los sueños?
SARA MONTIEL: No me arrepiento en absoluto. Tenía que haber hecho una película más con la Warner, pero lo arreglé para quedar libre. Coincidió con el gran éxito que había tenido en España ´El último cuplé´ y también que en esos años el hispano no podía hacer nada. Allí sólo era la ´spanish girl´.
PREGUNTA: En esa época era todo un bellezón.
SARA MONTIEL: Como siempre ha estado ahí, nunca he dado importancia a la belleza. Tiene muchas más ventajas ser guapa que fea y si, además, cantas e interpretas bien, pues mejor.
PREGUNTA: ¿No le ha tentado volver al cine?
SARA MONTIEL: No. Y me ofrecen muchas cosas. Me dio pena no hacer de Isabel II en 1976. Estaba a punto de firmar el contracto, pero como no dejaron rodar en los palacios, pues el proyecto se cayó. También me han propuesto series, pero hay que tener cuidado porque no me voy a arriesgar a estas alturas. Tengo mi carrera, doy mis conciertos, gano mucho dinero y lo paso bomba.