04/02/2007
Siete veces había optado Martin Scorsese al premio de mejor director que concede cada año el Sindicato de Directores de Cine de EEUU, pero no fue hasta este sábado cuando por fin pudo dejar de forzar la sonrisa y reírse a mandíbula batiente con el galardón en la mano.
¿Será un anticipo del Oscar que también se le ha resistido? "De verdad, no esperaba estar aquí, yo sólo venía para quedar bien en la foto", dijo al recoger el premio por su última película ´Infiltrados´. Y todo el mundo le creyó. O al menos la ovación fue espectacular.
Dejaba en la cuneta al mexicano Alejandro González Iñárritu, cuya película ´Babel´ es la estrella de la temporada, al británico
Stephen Frears, que compite con ´La reina´, al director del musical ´Dreamgirls´,
Bill Condon, y al tándem Jonathan Dayton-Valerie Faris que dirigiese el éxito de Sundance ´Pequeña Miss Sunshine´.
Deuda pendiente
Se saldaba así una deuda pendiente con este genio del cine al que se le ha regateado el reconocimiento toda su vida. Películas para mitómanos como ´Taxi Driver´ (1976) se han quedado sin recompensa y otras como ´Casino´ (1995), ´La última tentación de Cristo´ (1988) y ´Gangs of New York´ (2002) han tenido que conformarse con ser éxitos de taquilla.
Los críticos esperan que la Academia de Hollywood también repare el daño con ´Infiltrados´ en la octava nominación de Scorsese, que aunque no sea su obra maestra puede garantizar que el director de 63 años no se vaya a la tumba sin el Oscar. Sin embargo, hace dos años, cuando compitió con ´El aviador´, también se le daba por seguro ganador, pero fue
Clint Eastwood quien se llevó el trofeo por ´Million Dollar Baby´. A su favor cuenta con las estadísticas. El sindicato de Directores de Cine de EEUU ha coincidido con la Academia de Hollywood el 51 de los 57 directores que ha premiado, lo que quiere decir que sólo ha errado en seis ocasiones.